sábado, 30 de enero de 2016

ORACIÓN DEL ESTUDIANTE ANTE UN EXÁMEN DE SANTO TOMÁS DE AQUINO.

Oh inefable Creador nuestro, altísimo principio y fuente verdadera de luz y sabiduría, dígnate infundir el rayo de tu claridad sobre las tinieblas de mi inteligencia, removiendo la doble oscuridad con la que nací: la del pecado y la ignorancia! . ¡Tú, que haces elocuentes las lenguas de los pequeños, instruye la mía, e infunde en mis labios la gracia de tu bendición! . Dame agudeza para entender, capacidad para retener, método y facilidad para atender, sutileza para interpretar y gracia abundante para hablar. . Dame acierto al empezar, dirección al progresar y perfección al acabar. que vives y reinas por los siglos de los siglos.¡Oh Señor! Dios y hombre verdadero, . Amén

Oración para pedir sabiduría, de santo Tomás de Aquino

Concédeme, Dios misericordioso que, las cosas que a ti te agradan, las desee ardientemente, las investigue cuidadosamente, las conozca verdaderamente y las cumpla perfectamente para alabanza y gloria de tu nombre. Ordena, Señor, mi estado de vida y haz que conozca todo lo que quieres que haga, y ayúdame a cumplirlo como mejor conviene y hace bien a mi alma. Ayúdame, Señor Dios mío, a no serte infiel ni en las prosperidades ni en las adversidades, para que ni en unas me ensoberbezca ni en las otras me deprima. Que solamente me alegre de las cosas que me conducen a ti, y me duela de las cosas que me apartan de ti. Que no desee ningún placer ni tema ningún disgusto si no es por ti. Que me parezcan poca cosa, Señor, todas las realidades transitorias, y me parezcan muy valiosas las cosas eternas. Que me cause asco todo placer que está apartado de ti, para que ninguna cosa ambicione fuera de ti. Que me encante, Señor, trabajar por ti; y me resulte cansador todo descanso, si me separa de ti. Concédeme, Dios mío, que mi corazón se dirija a ti, y que en mis caídas me duela con el firme propósito de no volver a caer. Señor, Dios mío, ayúdame a ser obediente sin replicar, pobre sin quejarme, casto sin corromperme, paciente sin murmuración, humilde sin fingimiento, alegre sin ser desenfrenado, maduro sin ser pesado, ágil sin ser descuidado, temeroso sin desesperarme, veraz sin doblez; que cuando haga el bien no me lo atribuya como mérito propio; que cuando corrija al prójimo no lo haga con superioridad, sino que lo edifique con la palabra y el ejemplo sin simulación. Concédeme, Señor Dios, un corazón despierto, para que ningún pensamiento distractivo lo aparte de ti; un corazón noble, para que no se deje arrastrar hacia abajo por ningún deseo indigno; un corazón recto, para que ninguna intención torcida lo haga desvirtuarse; un corazón firme, que no lo doblegue ninguna tribulación: un corazón libre, para que no se deje atar por las fuertes inclinaciones desordenadas. Sé generoso conmigo, Señor Dios mío, para que te conozca con mi inteligencia, para que te busque con prisa, para que te encuentre con sabiduría, para que me cause placer conversar contigo, para que te espere con fiel perseverancia, y finalmente, te abrace con toda mi confianza. Concédeme que las penas que permites que me aflijan me sirvan de penitencia; que los beneficios que me haces en esta vida me ayuden a vivir en gracia, y que disfrute de los gozos de la Patria eterna para tu gloria. Todo te lo pido a ti que vives y reinas y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.
 Santo Tomás de Aquino.

Oración de Santo Tomás de Aquino al Santísimo Sacramento

¡Oh, Santísimo Jesús, que aquí sois verdaderamente Dios escondido; concededme desear ardientemente, buscar prudentemente, conocer verdaderamente y cumplir perfectamente en alabanza, y gloria de vuestro nombre todo lo que os agrada. Ordenad, ¡oh Dios mío!, el estado de mi vida; concededme que conozca lo que de mí queréis y que lo cumpla corno es menester y conviene a mi alma. Dadme, oh Señor Dios mío, que no desfallezca entre las prosperidades y adversidades, para que ni en aquellas me ensalce, ni en éstas me abata. De ninguna cosa tenga gozo ni pena, sino de lo que lleva a Vos o aparta de Vos. A nadie desee agradar o tema desagradar sino a Vos. Séanme viles, Señor, todas las cosas transitorias y preciosas todas las eternas. Disgústeme, Señor, todo gozo sin Vos, y no ambicione cosa ninguna fuera de Vos. Séame deleitoso, Señor, cualquier trabajo por Vos, y enojoso el descanso sin Vos. Dadme, oh Dios mío, levantar a Vos mi corazón frecuente y fervorosamente, hacerlo todo con amor, tener por muerto lo que no pertenece a vuestro servicio, hacer mis obras no por rutina, sino refiriéndolas a Vos con devoción. Hacedme, oh Jesús, amor mío y mi vida, obediente sin contradicción, pobre sin rebajamiento, casto sin corrupción, paciente sin disipación, maduro sin pesadumbre, diligente sin inconstancia, temeroso de Vos sin desesperación, veraz sin doblez; haced que practique el bien sin presunción que corrija al prójimo sin soberbia, que le edifique con palabras y obras sin fingimientos. Dadme, oh Señor Dios mío, un corazón vigilante que por ningún pensamiento curioso se aparte de Vos; dadme un corazón noble que por ninguna intención siniestra se desvíe; dadme un corazón firme que por ninguna tribulación se quebrante; dadme un corazón libre que ninguna pasión violenta le domine. Otorgadme, oh Señor Dios mío, entendimiento que os conozca, diligencia que os busque, sabiduría que os halle, comportamiento que os agrade, perseverancia que confiadamente os espere, y esperanza que, finalmente, os abrace. Dadme que me aflija con vuestras penas aquí por la penitencia, y en el camino de mi vida use de vuestros beneficios por gracia, y en la patria goce de vuestras alegrías por gloria. Señor que vivís y reináis, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.