jueves, 26 de marzo de 2015

Faltar a Misa un domingo es pecado mortal

Church_main_hallLa frase que intitula este artículo puede sonar a “sorpresa” para muchos bautizados ya que, en realidad, en muy pocos púlpitos y catequesis se recuerda. Pero es verdad que se comete un pecado mortal (no venial) si se falta a Misa un domingo o día de precepto siempre que no haya enfermedad, imposibilidad física real o cuidado de un enfermo, tal como enseña en catecismo en su punto 2181. Pero ha de recordarse también, en estos tiempos de confusión y relativismo, que este punto de nuestro catecismo está avalado en la ley de la Iglesia Católica cuyo mandato primero dice “Oír Misa entera todos los domingos y fiestas de guardar” que a su vez se avala por la misma ley Divina ya que el tercer madato de dicha ley es “Santificarás las fiestas”. Y, aún más, este precepto eclesial se justifica sobre todo en el primer mandamiento de la ley de Dios “Amarás a Dios sobre todas las cosas”, ya que quien sea capaz de faltar a Misa por no restar un poco de tiempo a su ocio o, sencillamente, por no contrariar a otras personas, demuestra con creces que está a años luz de amar a Dios sobre todas las cosas. Pero en este artículo yo deseo tocar una cuestión muy concreta: el masivo abandono de la Misa dominical se debe, sobre todo, a que desde un principio (catequesis de primera comunión), la inmensa mayoría de los niños/as NO saben que faltar a Misa en domingo es pecado mortal. De hecho la terrible realidad es más amplia: la mayoría de los niños no saben ni siquiera que es pecado. Luego cuando son adolescentes, y van a recibir la confirmación, la inmensa mayoría tras recibirla no vienen a Misa el domingo siguiente porque siguen sin saber que faltar a Misa es pecado mortal. Y hay efectos todavía peores: ya es muy extendida la costumbre sacrílega de faltar a Misa los domingos y luego, cuando hay ocasión extraordinaria de ir a Misa (en funeral, boda, primera comunión…) se asiste y se comulga sin haberse confesado, y sin propósito alguno de volver a la práctica dominical regular. Esto es así: un hecho indiscutible y a la vez tremendo. Y la causa, vuelvo a repetirlo, es que no se predica de forma concreta este aspecto. Si: la doctrina está ahí, escrita, en el catecismo (punto 2181), pero, ¿de que sirve que la doctrina no se toque si casi nadie la conoce porque casi nadie en la Iglesia la predica o enseña?; y, lo que es aún peor: en realidad en muchas comunidades SI se predica sobre esto pero para decir lo contrario: que faltar a Misa en domingo NO es pecado mortal. Esta barbaridad se enseña en no pocos colegios “religiosos”, parroquias, facultades de teología y lugares similares de “formación”. Y, mientras tanto, generaciones y más generaciones de bautizados crecen en la ignorancia y la indiferencia. Si algún lector cree que exagero, ¿porqué no preguntan?…..si, pregunten a niños de su barrio, de su colegio,de su parroquia…..niños que ya han hecho la primera comunión y que, una vez celebrada la fiesta, sus padres ya no los traen más a Misa los domingos. Es una terrible realidad que abarca a las conciencias de una arrolladora mayoría. Y, ante esto, los sacerdotes y catequistas que tocamos las conciencias de los fieles para recordarles que es pecado mortal faltar a Misa, ciertamente, nos sentimos muy poco apoyados por nuestros superiores. Pienso que ¡cuanto bien harían cartas pastorales CLARAS en este punto por parte de los Obispos, y hasta por parte del Papa!…….nos servirían para no parecer “guerreros del antifaz” que luchamos contra todos los elementos contrarios (tanto externos como internos de la Iglesia). Desde estas líneas, si algún Obispo me leyera, hago un ruego muy especial en esta dirección: una carta, sólo una carta firmada por un Prelado donde se recuerde a los fieles que es pecado mortal faltar a Misa un domingo o día de precepto. Dicho con claridad, concreción y sin ambigüedades. Todos estamos acostumbrados, si, a mensajes del tipo: - El domingo es el día del Señor - La familia unida en oración en domingos - La necesidad de orar en tiempo de descanso - El bien grande que recibimos al ir a Misa………..etc Pues se hace URGENTE leer, firmado por un Obispo: “Faltar a Misa es Pecado Mortal”. Y punto.
 Padre Santiago González
http://www.adelantelafe.com/faltar-a-misa-un-domingo-es-pecado-mortal-y-casi-nadie-lo-recuerda/

25 de marzo. Dia del Niño por Nacer!

¡Hoy es 25 de marzo, Día del Niño por Nacer!REDACCIÓN CENTRAL, 25 Mar. 15 / 01:25 am (ACI).- La Solemnidad de la Anunciación coincide en muchos países del mundo con el Día del Niño por Nacer, que se celebra cada 25 de marzo y que busca conmemorar, promover y defender la vida humana desde que ha sido concebida en el vientre de la madre. En diciembre de 1998, esta fecha fue instituida en Argentina, por el presidente Carlos Saúl Menem. Este, a pocos días de celebrarse esta fiesta en 1999, alentó a los presidentes de toda América Latina a sumarse a esta iniciativa. San Juan Pablo II le remitió una carta al presidente argentino alentando a que “la celebración del ‘Día del niño por nacer’ favorezca una opción positiva en favor de la vida y del desarrollo de una cultura orientada en este sentido, que asegure la promoción de la dignidad humana en todas las situaciones". En 1999, esta celebración fue acogida legalmente por Guatemala y Costa Rica, mientras que Nicaragua la asumió al año siguiente. En República Dominicana esta fecha fue aprobada a inicios de 2001 y en Perú por ley en 2002. La fiesta también es celebrada el 25 de marzo en El Salvador, Uruguay, España, México, Austria, Eslovaquia, Cuba y Filipinas. Ecuador también se sumó desde 2006, mientras que Chile celebrará hoy esta fiesta por segunda vez de forma oficial. Con ocasión del Día del Niño por Nacer se han convocado diversas manifestaciones, como la reciente Marcha por la Vida en Lima (Perú) del 21 de marzo que reunió a más de medio millón de ciudadanos. En España, la movilización del #14M también reunió a decenas de miles de personas en Madrid, así como a 48 asociaciones pro-vida de España y 82 internacionales de 37 países que se manifestaron a favor de la vida, la mujer y la maternidad. https://www.aciprensa.com/noticias/hoy-es-25-de-marzo-dia-del-nino-por-nacer-69285/

"El infierno es el rechazo definitivo de Dios" San Juan Pablo II

El pensamiento del infierno no debe angustiarnos, representa una exhortación necesaria y saludable a la libertad que nos anunció Jesús. 1.- Dios es Padre infinitamente bueno y misericordioso. Pero, por desgracia, el hombre, llamado a responderle en la libertad, puede elegir rechazar definitivamente su amor y su perdón, renunciando así para siempre a la comunión gozosa con él. Precisamente esta trágica situación es lo que señala la doctrina cristiana cuando habla de condenación o infierno. No se trata de un castigo de Dios infligido desde el exterior, sino del desarrollo de premisas ya puestas por el hombre en esta vida. La misma dimensión de infelicidad que conlleva esta oscura condición puede intuirse, en cierto modo, a la luz de algunas experiencias nuestras terribles, que convierten la vida, como se suele decir, en un infierno. Con todo, en sentido teológico, el infierno es algo muy diferente: es la última consecuencia del pecado mismo, que se vuelve contra quien lo ha cometido. Es la situación en que se sitúa definitivamente quien rechaza la misericordia del Padre incluso en el último instante de su vida. 2. Describiendo la realidad del infierno Para describir esta realidad, la sagrada Escritura utiliza un lenguaje simbólico, que se precisará progresivamente. En el Antiguo Testamento, la condición de los muertos no estaba aun plenamente iluminada por la Revelación. En efecto, por lo general, se pensaba que los muertos se reunían en el sheol, un lugar de tinieblas (cf. Ez 28, 8. 31, 14; Jb 10, 21 ss; 38, 17; Sal 30, 10; 88, 7.13), una fosa de la que no se puede salir (cf. Jb 7, 9), un lugar en el que no es posible dar gloria a Dios (cf. Is 38, 18; Sal 6, 6) El Nuevo Testamento proyecta nueva luz sobre la condición de los muertos, sobre todo anunciando que Cristo, con su resurrección, ha vencido la muerte y ha extendido su poder liberador también en el reino de los muertos. Sin embargo, la redención sigue siendo un ofrecimiento de salvación que corresponde al hombre acoger con libertad. Por eso, "cada uno será juzgado de acuerdo con sus obras" (Ap 20, 13). Recurriendo a imágenes, el Nuevo Testamento presenta el lugar destinado a los obradores de iniquidad como un horno ardiente, donde "será el llanto y el rechinar de dientes" (Mt 13, 42; cf. 25, 30. 41) o como la gehenna de "fuego que no se apaga" (Marcos 9,43) Todo ello es expresado, con forma de narración, en la parábola del rico epulón, en la que se precisa que el infierno es el lugar de pena definitiva, sin posibilidad de retorno o de mitigación del dolor (cf. Lc 16, 19-31) También el Apocalipsis representa plásticamente en un lago de fuego a los que no se hallan inscritos en el libro de la vida, yendo así al encuentro de una segunda muerte (Ap 20, 13 ss). Por consiguiente, quienes se obstinan en no abrirse al Evangelio, se predisponen a "una ruina eterna, alejados de la presencia del Señor y de la gloria de su poder" (2 Ts 1,9) 3.- El hombre se aleja de Dios y se condena Las imágenes con las que la sagrada Escritura nos presenta el infierno deben interpretarse correctamente. Expresan la completa frustración y vaciedad de una vida sin Dios. El infierno, más que un lugar, indica la situación en que llega a encontrarse quien libre y definitivamente se aleja de Dios, manantial de vida y alegría. Así resume los datos de la fe sobre este tema el Catecismo de la Iglesia católica: "Morir en pecado mortal sin estar arrepentidos ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de él para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra infierno" (CIC n° 1033) Por eso, la condenación, no se ha de atribuir a la iniciativa de Dios, dado que en su amor misericordioso él no puede querer sino la salvación de los seres que ha creado. En realidad, es la criatura la que se cierra a su amor. La condenación, consiste precisamente en que el hombre se aleja definitivamente de Dios por elección libre y confirmada con la muerte, que sella para siempre esa opción. La sentencia de Dios ratifica ese estado. 4.- Vivir según el modelo de Jesús La fe cristiana enseña que, en el riesgo del «sí» y del «no» que caracteriza la libertad de las criaturas, alguien ha dicho ya «no». Se trata de las criaturas espirituales que se rebelaron contra el amor de Dios y a las que se llama demonios (cf. concilio IV de Letrán: DS 800-801). Para nosotros, los seres humanos, esa historia resuena como una advertencia: nos exhorta continuamente a evitar la tragedia en la que desemboca el pecado y a vivir nuestra vida según el modelo de Jesús, que siempre dijo «Sí» a Dios. La condenación sigue siendo una posibilidad real, pero no nos es dado conocer, sin especial revelación divina, si los seres humanos, y cuáles, han quedado implicados efectivamente en ella. El pensamiento del infierno, y mucho menos la utilización impropia de las imágenes bíblicas, no debe crear psicosis o angustia; pero representa una exhortación necesaria y saludable a la libertad, dentro del anuncio de que Jesús resucitado ha vencido a Satanás, dándonos el Espíritu de Dios, que nos hace invocar «Abba, Padre» (Rm 8, 15; Ga 4, 6) Esta perspectiva, llena de esperanza, prevalece en el anuncio cristiano. Se refleja eficazmente en la tradición litúrgica de la Iglesia, como lo atestiguan por ejemplo, las palabras del Canon Romano: "Acepta, Señor, en tu bondad esta ofrenda de tus siervos y de toda tu familia santa (...), líbranos de la condenación eterna y cuéntanos entre tus elegidos" - Autor: San Juan Pablo II Catequesis Audiencia general, 28 de junio de 1999 Editado por PildorasdeFe.net http://www.pildorasdefe.net/post/conocetufe/IHS.php?id2=infierno-rechazo-Dios-Juan-Pablo-II

Qué es el Purgatorio ¿Es bíblico o es un invento de la Iglesia?

Qué es el Purgatorio ¿Es bíblico o es un invento de la Iglesia? No es un invento de la Iglesia como lo dicen algunos, sino la clara enseñanza de la Biblia. En una sociedad y en un país donde hay muchas creencias diferentes sobre religión, es común que muchas personas católicas se sientan atacadas o cuestionados sobre su fe y algo que comúnmente quieren saber es porqué creemos en el purgatorio y si es algo con bases bíblicas. Veamos cuatro razones del por qué creer en él. 1.- Una enseñanza fundamentada en la Palabra de Dios. Lo primero que hay que mencionar, es que hay pasajes bíblicos que hablan muy claramente sobre la realidad del purgatorio. Uno de ellos, y tal vez el principal, es cuando el Apóstol San Pablo nos habla sobre el día del juicio y sobre qué pasará con aquellas personas que tuvieron fe y sirvieron a Dios, pero que su obra no fue tan buena, él lo explica así: "Un día se verá el trabajo de cada uno. Se hará público en el día del juicio, cuando todo sea probado por el fuego. El fuego, pues, probará la obra de cada uno. Si lo que has construido resiste el fuego, será premiado. Pero si la obra se convierte en cenizas, el obrero tendrá que pagar. Se salvará pero no sin pasar por el fuego". (1 Cor 3,13-15) Notemos dos aspectos fundamentales de lo que San Pablo quiere enseñar acerca de un creyente en Dios: En primer lugar afirma que si la obra resiste al ser examinada la persona se salvará, en este caso se está refiriendo a un cristiano que va directamente a salvarse, sin necesidad de pasar por una purificación. Pero, inmediatamente agrega que hay otra situación donde la obra de la persona no resistió el juicio y no dice que se va a condenar, sino que ese cristiano tendrá que pagar o ser castigado y se salvará, pero como quien pasa por el fuego. Esto es precisamente el purgatorio, una purificación que algunos necesitarán para poder disfrutar plenamente de la amistad eterna con Dios. No es un invento de la Iglesia como lo dicen algunos, sino la clara enseñanza de la Biblia por medio del Apóstol San Pablo que usa la figura de "salir, pagar, castigar o escapar a través del fuego" para enseñar acerca de la purificación. Así está escrito en todas la Biblias del mundo, en palabras muy similares. A esta realidad que la Sagrada Escritura nos muestra le llamamos purgatorio: purificación. Que esta palabra no esté contenida en la Biblia eso no importa mucho, pues tampoco está la palabra "Trinidad" ni "Encarnación" y los protestantes las aceptan. Lo que importa no es la palabra, sino la realidad de lo que significa, y en ese aspecto el Purgatorio está muy claro en la Sagrada Escritura. 2.- En el cielo no entrará nada manchado. Al seguir estudiando la Biblia sobre este tema, encontraremos que la existencia del purgatorio es una consecuencia lógica de la Santidad de Dios, pues si Él es el tres veces santo (Isaías 6,3) o sea la plenitud de la santidad y perfección, entonces quienes estén junto a Él también deben de serlo (Mateo 5,48), por eso, quien es fiel a Dios, pero no se encuentra en un estado de gracia plena a la hora de morir, no puede disfrutar del cielo porque la misma Biblia dice que en la ciudad celestial: "No entrará nada manchado (impuro)" (Apocalipsis 21,27) Entonces, si un cristiano no puede entrar al cielo por tener alguna mancha o impureza, ni tampoco sufrir el castigo eterno, es claro que tendrá que pagar en esta vida o en la otra. Esto está escrito en la Biblia: "Al que calumnie al Hijo del Hombre se le perdonará; pero el que calumnie al Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro" (Mateo 12,32) Aquí Nuestro Señor Jesucristo habla de que hay pecados que no son perdonados en la otra vida; por lo tanto, hay otros que sí, ese es el sentido de la purificación o sufrimiento en el purgatorio y del porqué nosotros podemos orar (pedir) y ofrecer la Misa por ellos para que Dios tenga misericordia de esos hermanos difuntos que la necesiten, como el caso de Oniséforo mencionado en la Biblia (2 Tim 1,16-18). 3.- Desde los primeros siglos los cristianos creemos en su existencia. El purgatorio como estado temporal de purificación fue creído desde el principio por los primeros cristianos que destacaron por su fe y santidad y a los cuales se les llama ´Padres de la Iglesia´, conozcamos lo que dijeron algunos de ellos sobre este tema: Año 211. Tertuliano: "Nosotros ofrecemos sacrificios por los muertos..." Año 307. Lactancio: "El justo cuyos pecados permanecieron será atraído por el fuego (purificación)..." Año 386. Juan Crisóstomo: "No debemos dudar que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo...". Año 580. Gregorio Magno: "Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador...". Como te darás cuenta el testimonio histórico de ellos es de gran valor, pues de esta manera cualquier persona puede comprobar por sí misma buscando una biblioteca en los libros de historia del cristianismo donde ellos hablaban sobre esta enseñanza de la purificación=purgatorio. 4.- ¿Qué es el purgatorio? Más que un lugar físico, es un estado de vida temporal para la persona que muere en gracia de Dios pero imperfectamente purificada, y donde, mediante el sufrimiento, se es purificado para disfrutar plenamente de la presencia de Dios. Es una persona salvada que vive en el amor de Dios y la salvación pero no de una manera plena. El caso del malhechor al que Jesús le dice que estará con él en el paraíso, nos muestra que esa purificación en el sufrimiento algunos la tendrán aquí y otros la tendrán en la otra vida como lo menciona San Pablo (1 Cor 3,13-15) y que hemos comprobado en este tema. No se trata de pensar en llamas, sino en un tipo de sufrimiento por no tener plenamente a la persona que más nos ama en el mundo: Dios. Cualquier persona que haya amado a un ser querido y que por alguna circunstancia la deja de ver por una temporada sabe del sufrimiento de no poder disfrutar por un tiempo del amor de esa persona. Sabe que está viva, que lo ama y que lo volverá a ver, pero al no tenerlo plenamente cerca experimenta alegría y a la vez un dolor y deseo de tenerlo cerca por siempre, cara a cara. Algo similar, pero de mayor intensidad y forma será la ´purificación´. Así que estimado hermano, cuando muchos hermanos protestantes dicen que el purgatorio es un invento de la Iglesia simplemente lo dicen porque desconocen lo que la Biblia y la historia nos dice sobre ese aspecto. Muchos de ellos se salieron de la Iglesia Católica sin conocer la Biblia y ahora siguen allá igual, sin conocimiento de la misma. La leen mucho, pero la entienden poco. Lo peor es que el católico no la entiende nada, porque ni siquiera la lee. Qué increíble. Ya es tiempo de corregir esto. Ánimo, estudia más la Palabra de Dios y decídete a luchar por ser un auténtico cristiano. Para profundizar este tema te recomiendo el excelente Dvd de la Dra. Gloria Polo "Mi Juicio ante Dios" en este impactante testimonio comparte su experiencia al morir alcanzada por un Rayo, como Dios la juzgó, la realidad del cielo, el infierno y el purgatorio y su segunda oprtunidad al regresar de nuevo. Dios te siga bendiciendo en abundancia.
 - Autor: Martin Zavala M.P.D. Fuente: defiendetufe.org http://www.pildorasdefe.net/post/conocetufe/IHS.php?id2=purgatorio-biblico-penas-cielo-infierno

No juzgues a nadie antes de tiempo

Muchas veces somos rápidos en opinar y juzgar a los otros, sin conocer la realidad que vive.

 Cultivemos la prudencia y misericordia.






 Un médico entró en el hospital de prisa después de haber sido llamado a una cirugía urgente. Él contestó a la llamada lo antes posible, se cambió de ropa y se fue directamente al bloque de la cirugía. Encontró el padre del niño ir y venir en la sala de espera para el médico. Una vez al verlo, el padre gritó: “¿Por qué tomaste todo este tiempo por venir? ¿No sabes que la vida de mi hijo está en peligro? ¿No tienes sentido de la responsabilidad?” El médico sonrió y dijo: “Lo siento, yo no estaba en el hospital y me vine lo más rápido que pude después de recibir la llamada… Y ahora, me gustaría que se calme para que yo pueda hacer mi trabajo” “¿Que me calme? ¿Qué pasaría si fuera su hijo el que estuviera en esta habitación ahora mismo? ¿Estarías calmado?” Si su hijo se estuviera muriendo ahora qué harías? “, Dijo el padre enojado El médico volvió a sonreír y contestó: “Vamos a hacer todo lo posible, con la gracia de Dios.” “Dar consejos cuando no estamos en cuestión es tan fácil”, murmuró el padre. La cirugía se llevó algo más de una angustiosa hora; al final el médico salió feliz: “¡Gracias a Dios! ¡Su hijo se ha salvado!” Y sin esperar la respuesta del padre el doctor muy apurado mira su reloj y sale corriendo. Mientras se marchaba le dijo “Si tiene alguna pregunta, diríjase a la enfermera.” “¿Por qué el es tan arrogante? No podía esperar algunos minutos mas para preguntarle sobre el estado de mi hijo?” La enfermera respondió, con lágrimas en su rostro: “El hijo del doctor murió ayer en un accidente de carretera, y el medico estaba en la funeraria cuando usted le llamó para que realizara la cirugía de su hijo. Ya le salvó la vida a su hijo, déjelo ir. Se fue corriendo para terminar el entierro de su hijo.” Nunca juzgues a nadie. - Fuente: FrayNelson.com http://www.pildorasdefe.net/post/reflexiones/IHS.php?id2=no-juzgar-otros-antes-tiempo

Disfraces de la soberbia

Conoce los 8 disfraces de la soberbia y cómo desenmascararla
Si la soberbia enseña la cara, su aspecto es repulsivo, por eso una de sus estrategias más habituales es esconderse, disfrazarse y confundir.





Un escritor va paseando por la calle y se encuentra con un amigo. Se saludan y comienzan a charlar. Durante más de media hora el escritor le habla de sí mismo, sin parar ni un instante. De pronto se detiene un momento, hace una pausa, y dice: "Bueno, ya hemos hablado bastante de mí. Ahora hablemos de ti: ¿qué te ha parecido mi última novela?". Es un ejemplo gracioso de actitud vanidosa, de una vanidad bastante simple. De hecho, la mayoría de los vicios son también bastante simples. Pero en cambio la soberbia suele manifestarse bajo formas más complejas que las de aquel fatuo escritor. La soberbia tiende a presentarse de forma más retorcida, se cuela por los resquicios más sorprendentes de la vida del hombre, bajo apariencias sumamente diversas. La soberbia sabe bien que si enseña la cara, su aspecto es repulsivo, y por eso una de sus estrategias más habituales es esconderse, ocultar su rostro, disfrazarse. Se mete de tapadillo dentro de otra actitud aparentemente positiva, que siempre queda contaminada. Te presentamos a continuación 8 disfraces habituales de la soberbia para que sepas identificarla 1) Unas veces se disfraza de sabiduría, de lo que podríamos llamar una soberbia intelectual que se empina sobre una apariencia de rigor que no es otra cosa que orgullo altivo. 2) Otras veces se disfraza de coherencia, y hace a las personas cambiar sus principios en vez de atreverse a cambiar su conducta inmoral. Como no viven como piensan, lo resuelven pensando como viven. La soberbia les impide ver que la coherencia en el error nunca puede transformar lo malo en bueno. 3) También puede disfrazarse de un apasionado afán de hacer justicia, cuando en el fondo lo que les mueve es un sentimiento de despecho y revanchismo. Se les ha metido el odio dentro, y en vez de esforzarse en perdonar, pretenden calmar su ansiedad con venganza y resentimiento. 4) Hay ocasiones en que la soberbia se disfraza de afán de defender la verdad, de una ortodoxia altiva y crispada, que avasalla a los demás; o de un afán de precisarlo todo, de juzgarlo todo, de querer tener opinión firme sobre todo. Todas esas actitudes suelen tener su origen en ese orgullo tonto y simple de quien se cree siempre poseedor exclusivo de la verdad. En vez de servir a la verdad, se sirven de ella —de una sombra de ella—, y acaban siendo marionetas de su propia vanidad, de su afán de llevar la contraria o de quedar por encima. 5) A veces se disfraza de un aparente espíritu de servicio, que parece a primera vista muy abnegado, y que incluso quizá lo es, pero que esconde un curioso victimismo resentido. Son esos que hacen las cosas, pero con aire de víctima ("soy el único que hace algo"), o lamentándose de lo que hacen los demás ("mira éstos en cambio..."). 6) Puede disfrazarse también de generosidad, de esa generosidad ostentosa que ayuda humillando, mirando a los demás por encima del hombro, menospreciando. 7) O se disfraza de afán de enseñar o aconsejar, propio de personas llenas de suficiencia, que ponen a sí mismas como ejemplo, que hablan en tono paternalista, mirando por encima del hombro, con aire de superioridad. 8) O de aires de dignidad, cuando no es otra cosa que susceptibilidad, sentirse ofendido por tonterías, por sospechas irreales o por celos infundados. ¿Es que entonces la soberbia está detrás de todo? Por lo menos sabemos que lo intentará. Igual que no existe la salud total y perfecta, tampoco podemos acabar por completo con la soberbia. Pero podemos detectarla, y ganarle terreno. ¿Cómo detectar la soberbia, si se esconde bajo tantas apariencias? La soberbia muchas veces nos engañará, y no veremos su cara, oculta de diversas maneras, pero los demás sí lo suelen ver. Si somos capaces de ser receptivos, de escuchar la crítica constructiva, nos será mucho más fácil desenmascararla. El problema es que hace falta ser humilde para aceptar la crítica. La soberbia suele blindarse a sí misma en un círculo vicioso de egocentrismo satisfecho que no deja que nadie lo llame por su nombre. Cuando se hace fuerte así, la indefensión es tal que van creciendo las manifestaciones más simples y primarias de la soberbia: la susceptibilidad enfermiza (sentirnos ofendidos por todo y por todos), el continuo hablar de uno mismo, las actitudes prepotentes y engreídas, la vanidad y afectación en los gestos y el modo de hablar, el decaimiento profundo al percibir la propia debilidad, etc. Hay que romper ese círculo vicioso. Ganar terreno a la soberbia es clave para tener una psicología sana, para mantener un trato cordial con las personas, para no sentirse ofendido por tonterías, para no herir a los demás..., para casi todo. Por eso hay que tener miedo a la soberbia, y luchar seriamente contra ella. Es una lucha que toma el impulso del reconocimiento del error. Un conocimiento siempre difícil, porque el error se enmascara de mil maneras, e incluso saca fuerzas de sus aparentes derrotas, pero un conocimiento posible, si hay empeño por nuestra parte y buscamos un poco de ayuda en los demás. Busquemos a Jesús, es el maestro perfecto de la virtud de la humildad. Estudiemos el Evangelio para imitar sus palabras "Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y encontraréis reposo para vuestras almas" (Mateo 11,29).
 Fuente: Alfonso Aguiló Pastrana | ConoZe.com Editado por PildorasdeFe.net
http://www.pildorasdefe.net/post/conocetufe/IHS.php?id2=disfraces-soberbia-identificar-desenmascarar

sábado, 21 de marzo de 2015

Gratitud al invisible

Se cuenta una leyenda de dos jóvenes vagabundos que comentaban irónicamente el hecho de que la gente acudiese a la iglesia a adorar a un Dios que no se ve. Un rico caballero, compadecido de aquellos miserables de cuerpo y alma, hízoles llevar, cuando se hallaban dormidos, a un palacio situado en una isla. Allí las comidas aparecían por encanto y si se empeñaban en vigilar su aparición las encontraban dispuestas en otro aposento. Un coche del mejor modelo estaba a su disposición a la puerta del jardín. Las luces y la calefacción se encendían a su hora por mano invisible. Notaron que la parte del edificio que a ellos era dable recorrer no era más que una mitad y nunca se abrían ante sus ojos las puertas azules que daban acceso a la otra. Intrigados empezaron a dirigirse en voz alta a su benefactor invisible, y muchas veces, aunque no siempre, veían cumplidas sus demandas. También daban gracias, a grandes voces, expresando su deseo de conocer a su generoso protector. En una de tales ocasiones abríase una de las azules puertas y apareció éste sonriendo, rodeado de una multitud de criados. Podéis comprender ahora, les dijo, por qué muchos hombres inteligentes rinden culto a un Dios que no ven. Tienen motivo para ello pues, ¿no encuentran preparada todos los años su comida por las fuerzas de la providencia? ¿No las ilumina y calienta su sol todos los días? ¿No pasean su ser moral en un maravilloso vehículo de carne y huesos cuyo motor no para nunca? Justo es que sean como vosotros agradecidos a Quien, no dejándose ver corporalmente, se hace visible por sus obras.

viernes, 20 de marzo de 2015

Las madres, nunca mueren


¡Oh, cuan lejos están aquellos días en que cantando alegre y placentera, jugando con mi negra cabellera, en tu blando regazo me dormías! ¡Con que grato embeleso recogías la balbuciente frase pasajera que, por ser de mis labios la primera con maternal orgullo repetías! Hoy, que de la vejez en el quebranto, mi barba se desata en blanco armiño, y contemplo la vida sin encanto, al recordar tu celestial cariño, de mis cansados ojos brota el llanto, porque, pensando en ti, me siento niño. Un golpe di con temblorosa mano sobre su tumba venerada y triste; y nadie respondió... Llamé en vano porque ¡la madre de mi amor no existe! Volví a llamar, y del imperio frío se alzo una voz que dijo: ¡Si existe! Las madres, nunca mueren ... Hijo mío desde la tumba te vigilo triste... ¡Las madres, nunca mueren! Si dejan la envoltura terrenal, suben a Díos, en espiral de nubes... ¡La madre, es inmortal!

A mi madre

Enviado por: Sergio Irizarry Esta es una historia como muchas, pero más original, porque la vida de cada persona es única e irrepetible, podría tener semejanzas, pero nada se compara. Hoy, movido por el sentimiento más bello que es el AMOR, me atrevo a escribir este relato; porque un día desperté y mientras muchas personas se dedican a pensar en los triunfos que van atesorar en la vida, yo me di cuenta de que en el momento en que nací de una mujer, alcancé mi mayor ¡VICTORIA!,porque tener una mamita como la mía, no es cualquiera. Y hoy le rindo honor a ella por sacrificarse continuamente, por abstenerse de muchas cosas que realmente se merece y por traerme a este mundo y no haberme abortado. Dicen por ahí que cuando los hijos crecen, se olvidan de sus padres...Mentira! ¿Es difícil creer que un hijo ame más a su madre que ella a su hijo? No lo crean imposible, yo por ejemplo, vivo en constante lucha por decidir con mi mamita, cual de los dos se ama más. Hay veces recuerdo las veces que la he hecho sufrir; ya sea por travesuras, palabras hirientes y actos. Entonces me pregunto: ¿Cómo puede una persona decir amar a alguien y al mismo tiempo hacerle daño? y al ver la otra posición siempre dispuesta a dar oportunidades, llego a la conclusión de que una madre lo perdona todo. Hoy como otras veces te pido perdón mamita por algún dolor que te haya causado y sin proponerme herirte, lo hice. Yo no tengo el don de la poesía, pero quiero que sepas que en verdad lo que te escribo es desde lo más profundo de mi corazón, sería casi imposible relatar aquí todo lo que has hecho por mí, solo tu y yo lo sabemos. Dicen que no basta con el amor de los hijos, muchas veces hace falta el de pareja, pero nunca crean que es el más duradero, el amor de un hijo (en este caso el mío) es más sincero, más fiel. Son amores diferentes, es cierto y como me gustaría poder llenarte solo con el mío, pero aunque se que no puedo, sé también que es el verdadero. Mi amor por ti mamita no tiene límites y aunque nos hayan cortado el cordón umbilical físicamente, éste permanecerá ahí por siempre, así como un botón y su ojal, se necesitan mutuamente. Yo le doy gracias a Dios, porque muchos se pasan la vida entera buscando su alma gemela, y yo te encontré a ti mamita, que eres mi Alma Gemela Maternal. Gracias por ser mi amiga, mamá y muchas cosas más al mismo tiempo, te prometo que tus sacrificios no van a ser en vano, porque algún día te recompensaré. ¿Quieres saber cuanto te amo? "Si la luna recibiera todo el amor que yo siento por ti...siempre estaría llena" ¡Yo te amo más de lo que tu me amas a mi...Gané!

¿A qué temo más?

Autor: Enviado por: Sergio Irizarry El hombre. Un cascabel de temores, inseguridades y angustias. Los corazones de las personas se llenan de miedo de perder el empleo, miedo de ser abandonado, de enfermarse, de perder a los seres queridos, miedos de todo tipo. ¿Pero, existe algún temor que sea de alguna manera útil en mi camino de crecimiento espiritual?. Claro que existe: es el temor de no ser digno, de errar el camino. Temo a mi mismo, temo no ser digno de Dios, temo no tener la fortaleza suficiente para no pecar, temo olvidarme que sólo Dios Es, temo pensar que SOY algo, que algo es mérito mío. Este Santo Temor, Santo porque significa que no quiero ofender a Dios, es la base del Temor de Dios, ese importante Don del Espíritu Santo. Temer no ser capaz de agradar al Señor, temor de no estar interpretando la Voluntad de Dios del modo correcto, temor de estar actuando por las necesidades del ego (ese falso ídolo que construimos en nuestro interior) en lugar de satisfacer el querer de Jesús. Cuando el temor de Dios se coloca por encima de nuestros temores terrenales, los miedos cotidianos se terminan de un plumazo. Si mis temores se basan en mi deseo de agradar al Creador, ¿por qué temer a los dolores que pueda tener en este mundo?. Nada se interpone, todo se resume en la mirada de Jesús puesta en nosotros. ¿Por qué temer entonces a la muerte, los problemas de trabajo o salud?. Si la Voluntad de Dios se manifiesta en nuestras vidas dándonos alegrías o pruebas, ¿por qué voy a temer a lo que me pueda pasar, si todo es parte del plan de Dios?. Cuando algo grave pasa en nuestra vida, enfrentamos la prueba suprema: algunos, entonces, se enojan con Dios porque no pueden entender que El envíe algo malo sobre sus vidas. ¡No tienen temor de Dios!. ¿Cómo poder enojarse con Dios?. ¿Cómo puede uno pretender saber qué es bueno o malo para nuestra vida?. Sin embargo ocurre a diario. Otros (al enfrentar momentos de supremo dolor) se entregan aún más a Dios, entendiendo que el alma nada puede ni nada DEBE hacer frente a la Voluntad Divina. De este modo sus almas se purifican en el crisol del dolor, que quema las impurezas y desintegra los deseos de la propia voluntad, uniendo el alma a la Voluntad del Creador. Nada importa, solo interpretar la Voluntad del Señor en nuestras vidas, y seguirla. No podemos pretender entender por qué Dios hace las cosas, sólo El conoce el plan de nuestra vida. Entonces, no se debe temer a las cosas del mundo, sólo debemos temer a nuestra propia debilidad, a nuestra incapacidad para agradar al Señor. Temo ser uno más que clava espinas en Tu Santa Frente, Señor. Temo agregar más peso a la Cruz que este mundo sigue cargando sobre Tu Espalda. Temo ser un clavo en Tus Santas Manos. Temo ser la espada que atraviesa tu Sagrado Corazón. ¡Temo no ser un consuelo para Ti, Señor!. Santo temor de Dios, sé mi brújula cada día. Ahuyenta los falsos temores del mundo, dame la fortaleza necesaria para no tener miedo alguno a los avatares de mi vida. Vacíame de mi mismo, hazme un hueco profundo en el que pueda entrar Tu Santo Espíritu. LLÉNAME DE TI, SEÑOR.....

Vino a su casa

Vino a su casa y los suyos no le recibieron. Todas las cosas han venido a la existencia gracias a Él. Nada sin Él. Ni tú, ni yo, ni los otros, ningún hombre. Ni una hoja, ni una flor. Nada sin Él, porque en Él está la Vida y la vida es el aire que respiramos, el sol que nos ilumina. La vida es la fuerza que llevamos dentro y que nos empuja a caminar. Vino a su casa porque en Él el mundo palpita, pero el mundo no le ha conocido. El mundo sólo conoce aquello que es suyo, y él no es del mundo sino que es en el mundo. Y el mundo no lo ha conocido. Vino a su casa y, aunque los suyos no lo han acogido, él se ha quedado. Ha puesto entre nosotros su Tabernáculo y de su plenitud, todos nosotros hemos recibido gracia sobre gracia. Él viene, viene cada día, y nosotros no le acogemos. Está en medio nuestro y no lo reconocemos, nos habla y no le entendemos. Nuestro corazón está ofuscado, nuestro entendimiento bloqueado y ciegos nuestros ojos. Y no lo vemos ni lo sentimos. Ni la carne, ni la sangre, nos dan el ser Hijos de Dios, sino el hacer su voluntad. http://www.motivaciones.org/MOTIV004/ctosevinoasucasa.htm

Sólo el humilde sabe amar

Autor: Padre Santiago Martín Huimos del servicio y procuramos ser servidos. "El que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser el primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos". (Mc 10,42-45) Probablemente sea el instinto humano, deformado por el pecado original, el que nos lleva a pensar que el grande es el que manda y que el que sirve es inferior, es un pobre desgraciado. Por eso, porque el instinto está herido por el pecado, es por lo que huimos del servicio y procuramos ser servidos. Cristo, conocedor del alma humana, quiere salir al paso de esa desviación. Lo hace de dos maneras, con el ejemplo y con su enseñanza. Una y otra vez, y no sólo en aquella última cena en la que lavó los pies a los apóstoles, dio muestras de su actitud de servicio. En esta ocasión, tal y como cuenta el evangelista Marcos, lo quiso enseñar explícitamente, hablando de sí mismo (“el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir”) y diciendo a sus seguidores que ellos debían imitarle y hacer lo mismo. Se tratará, pues, de llevar a la práctica lo que el Maestro hizo y enseñó, pues ninguno es tan grande como Él y por lo tanto ninguno tiene que abajarse tanto y humillarse tanto como hizo Él. Se trata de servir y de hacerlo con alegría, sin quejarse, sabiendo que así se imita al Señor y se le ama en los hermanos. Claro que ese servicio debe ser inteligente, sin que se preste a abusos o pueda ser empleado para maleducar. Pero dentro de estos márgenes, lo que hay que hacer es teorizar menos sobre el servicio y servir más. Por amor a Cristo, con la ayuda de Cristo y como hizo María, la esclava del Señor. http://www.motivaciones.org/MOTIV004/ctosesoloelhumilde.htm

Simplemente se reían

Autor: Padre Eusebio Gómez Navarro OCD
 A tres místicos chinos los llamaban los Tres Santos sonrientes, porque nunca hicieron otra cosa: simplemente se reían. Iban de una ciudad a otra, se paraban en los mercados y se reían a carcajadas. Eran realmente hermosos riéndose. Su risa era como una plaga, el mercado entero terminaba riéndose y durante unos segundos se abría un mundo nuevo. Viajaron por toda China ayudando a la gente a reírse. Los tristes, los enojados, los ambiciosos, los celosos... todos comenzaron a reír con ellos. Y muchos sintieron que allí estaba la llave que podía cambiarles. Murió uno de los tres y los otros seguían riendo, porque no había muerto, había entrado en una nueva vida. Entonces el pueblo entero comenzó a reírse y a danzar con los dos amigos. No cabe duda de que el que es capaz de cambiar la tristeza en alegría, ha resucitado, ha pasado a una nueva vida. La risa es una de las grandes fuerzas transformadoras que el Dios de la vida nos ha regalado. El evangelio comienza con una inmensa alegría: anuncios, promesas, milagros, llamadas, una continua maravilla. Todo el mundo está trastocado: Isabel, la estéril, da a luz; Zacarías, el incrédulo, profetiza; la Virgen es ahora madre; los pastores charlan con los ángeles; los magos dan todo lo que tienen. Simeón ya no tiene miedo a morir. Cristo nos ha entregado su alegría. Nos ha dicho: Os doy mi gozo. Quiero que tengáis mi propio gozo, y que vuestro gozo sea completo (Jn 15,11). Somos depositarios del gozo de Cristo. El cristiano tiene que vivir en el gozo permanente. Debemos guardarnos de la tristeza como de una gran peste. No debe entrar jamás en la mente ni en el corazón. La tristeza nos hunde, nos arrincona, nos frena, nos encierra en nuestro egoísmo. Un Padre de la Iglesia decía: Sólo existe un medio para curarnos de la tristeza: dejar de amarla. Hay dos cosas que Cristo reprochó especialmente a sus apóstoles: el temor y la tristeza. Benedicto XIV puso la alegría como condición para la beatificación de los siervos de Dios. “Un santo triste es un triste santo” (san Francisco de Sales). Algunos santos han sobresalido por su alegría como Teresa de Ávila, Francisco de Sales, Felipe Neri, Juan Bosco, Tomas Moro, Juan XXIII... La sonrisa y el buen humor son grandes dones. Para andar por la vida necesitamos amplias dosis de buen humor. “Necesito humor para seguirte, Señor, para creer en las Bienaventuranzas, para amar y perdonar a todos. Necesito fuertes dosis de buen humor para ser sal, luz, fermento... Dan ganas de no poner ya más sal a la ‘cosa’. Dan ganas de dar un gruñido y marchar. Pero Tú no quieres seguidores gruñones ni entristecidos. No es posible ser buen cristiano sin buen humor. El mal humor no es buen conductor de la Buena Noticia” (Damián Iguacén). Jesús empezó a caminar con los discípulos de Emaús, pero no lo reconocían (Lc 24,13). Sólo cuando lo reconocieron, su corazón se llenó de alegría. Entonces comenzaron de nuevo a reír: había comenzado una nueva vida. http://www.motivaciones.org/MOTIV004/ctosesimplementesereiar.htm

...Sin comentarios

Un cristiano estaba caminando por la calle cuando se encontró con el dueño de una compañía que fabricaba jabones. Mientras hablaban, el fabricante de jabones dijo: «El evangelio que usted predica no puede ser muy bueno, porque todavía hay mucha gente mala.» El cristiano notó que había un niño cerca jugando con lodo. El niño estaba manchado de lodo de pies a cabeza. El cristiano dijo a su amigo: «Su jabón no puede ser muy bueno, porque todavía hay mucho sucio en el mundo.» El hombre respondió: «Bueno, solamente limpia cuando una persona lo usa.» ¡Exactamente!» --dijo el cristiano!
http://www.motivaciones.org/MOTIV004/ctosesincomentarios.htm

Se Necesita Amor... pero mucho Amor...


* Para huir de los chismes cuando los demás se deleitan en ellos.
* Para defender a una persona ausente a quien sé crítica abusivamente.  
* Para ser verdaderamente hombre o mujer aferrándose a nuestros ideales cuando esto nos hace parecer extraños o singulares.
* Para guardar silencio en ocasiones que una palabra nos limpiaría del mal que se dice que nosotros, pero perjudicaría a otra persona.
* Para vivir según nuestras convicciones.
* Para ser lo que somos y no pretender ser lo que no somos.
* Para vivir honradamente dentro de nuestros recursos y no deshonradamente a expensas de otros.
* Para ver en las ruinas de un desastre que nos mortifica y humilla los elementos de un éxito futuro.
* Para negarnos a hacer una cosa que es mala, aunque otros la hagan.
* Para no juzgar sino mas bien comprender.
* Para respetar al otro y aceptarlo como es con sus virtudes y sus defectos.
* Y sobre todo para dar a Dios el lugar que se merece en nuestra vida...el mejor!
http://www.motivaciones.org/MOTIV004/ctosesenecesita.htm

Miedo a todo

Nada esclaviza más que temer por acontecimientos que pueden llegar a pasar en el futuro. Como casi todas las emociones negativas los miedos producen un estado de inmovilidad. Los más frecuentes en estos tiempos tienen que ver con la inestabilidad, la ruina y la pérdida del trabajo: avatares sobre los cuales difícilmente podamos ejercer algún control. Sí podemos ahuyentar el miedo reemplazándolo por un pensamiento constructivo o por el convencimiento de que aquello que tememos no se producirá Llegado el momento, los problemas deben enfrentarse con serenidad, porque el pánico impide razonar y, en consecuencia, actuar. Mucha gente que ha pasado por experiencias similares reconoce que la catástrofe tan temida resultó menos terrible en la realidad de lo que imaginaba. En circunstancias límites, desarrollan anticuerpos contra la parálisis del miedo y estuvieron en condiciones de defenderse. Si la fe y la confianza se unen a nuestra voluntad de acción, siempre podremos rehacer la historia de nuestros días. La confianza además suele tener efectos altamente positivos: nos impulsa a protagonizar lo que deseamos. Si una madre tranquila transmite seguridad a su hijo, éste recordará cumplir con las normas de tránsito y evitará dar ese paso alocado que puede llevarlo al desastre. Si imaginamos nuestra propicia felicidad como si estuviéramos viéndola en una pantalla, es muy posible que la transformemos en realidad. También podemos transmitir buenas ondas a quienes nos rodean. Como escribió el poeta uruguayo Mario Benedetti : "Quiero que me relates tu último optimismo, yo te ofrezco mi última confianza". http://www.motivaciones.org/MOTIV004/ctosemiedoatodo.htm

El poder de la imaginación

Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona influyente del reino y por eso, desde el primer momento se procuró un "chivo expiatorio" para encubrir al culpable. El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas chances de escapar al terrible veredicto !! la horca!!. El juez, también complotado, cuidó no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo; para ello dijo al acusado: "Conociendo tu fama de hombre y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de él, tu destino" y continuó, "Vamos a escribir en dos papeles por separados las palabras "culpable" e "inocente". Tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino". Por supuesto, el mal Juez había preparado dos papeles con la misma leyenda, "culpable" y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El Juez convidó al hombre a tomar unos de los papeles doblados. Éste, respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados los presentes le reprocharon airadamente... "pero qué has hecho...?.!!! y ahora....? Cómo vamos a saber el veredicto...? "Es muy sencillo, respondió el hombre..." Es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué..." Con rezongos y bronca mal disimulada, debieron liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo... Moraleja: Por mas difícil que se nos presente una situación , nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento. !!Seamos creativos!! Aún cuando todo parezca perdido, usemos la imaginación...!!! "En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento".
 Autor: Albert Einstein

miércoles, 18 de marzo de 2015

El dinero es buen sirviente, ¡pero un mal amo!

El peligro no está en poseer dinero sino en que el dinero te posea a ti. La idolatría del dinero siembra la separación. Hoy vivimos en una sociedad donde el dinero es todo y se pone por encima de todo. Ante el dinero nos hincamos de rodillas, hasta se dice que ante el dinero hasta el más santo se corrompe. Ante el dinero y el afán de tener la palabra “valores” no tiene sentido. El refrán popular sigue estando vigente entre nosotros: “Tanto tienes, tanto vales.” Una realidad es que necesitamos el dinero, pero es también verdad que es un buen sirviente, pero un mal amo. Jesús nos dice: "No podéis servir a Dios y al dinero” (Mateo 6,24). Debemos de aceptar la invitación de Jesús a que sigamos siendo fieles, como Él fue, a Dios y a los hombres. Seguir al Dios de Jesús es decirle no a los ídolos, sean los que sean. Seguir el camino de Jesús es seguir un camino distinto por el que camina el dinero: “Nadie puede servir a dos señores…No podéis servir a Dios y al Dinero” (Mateo 6,24). Dios y dinero van por caminos distintos: Dios pone como valor supremo la vida (Mateo 6,25); Jesús se ha hecho uno de nosotros para que tengamos vida: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Juan 10,10) Sin embargo el dinero se pone como valor supremo y el que lo ama nunca tendrá suficiente (Eclesiastés 5,9); él pone todo a su propio servicio. Ante el dinero nada tiene valor. Ni Dios, ni la persona humana y cree que todo lo puede comprar, hasta la misma dignidad del ser humano. Sin embargo Dios nos ofrece su palabra como camino que nos conduce a la verdadera vida, a la construcción de su Reinado y la justicia (Mateo 6,33) Dios unifica a los hombres en el amor (Santiago 2,8) La idolatría del dinero siembra la separación y crea distancias entre unos y otros (Santiago 2,3-4), y aquel bajó su influencia sólo piensa en sí mismo y en acaparar sin importarle para nada el hermano más necesitado (Isaías 5,8). En cambio Dios pone la grandeza de la persona humana en la sencillez y el servicio a los demás (Marcos 9,35). El dinero reduce nuestra ilusión a sólo comer y beber y tener más (Lucas 12,34) Dios y dinero van por líneas paralelas que nunca se encuentran. Las metas del uno y del otro son totalmente distintas. El peligro no está en poseer dinero sino en que el dinero te posea a ti. El ahoga la palabra de Dios, como nos dice el mismo Jesús: “La seducción de las riquezas ahogan la palabra, y queda sin fruto” (Mateo 13,22) Dios nos anima al riesgo por todo aquello que merece la pena luchar, los valores del Reino (Mateo 6,33) Ahora bien, sí bien es cierto que el dinero es necesario; nunca debe rivalizar con Dios, ni con el ser humano. El dinero atesorado e insensible y mal habido nunca será bendición, el dinero compartido al contrario da riqueza, felicidad y bendición. Que Dios te bendiga e ilumine sobre el buen uso de tu dinero -

Autor: Padre Oscar Moser PildorasdeFe.net 
http://www.pildorasdefe.net/post/reflexiones/IHS.php?id2=dinero-finanzas-sirviente-mal-amo

¿Se pueden mover montañas con la oración?

San Juan nos enseña: Esta es la confianza que tenemos delante de Dios, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, Él nos oye


Pregunta: Estimado Fray Nelson: Le sigo a diario en sus explicaciones sobre las lecturas diarias de las Escrituras. Me permito solicitar su explicación sobre el capítulo 21 de San Mateo, especialmente los versículos 21 y 22. ¿Debo tomarlo al pie de la letra? Gracias anticipadas y que el Señor le guarde y le acompañe * * *
 Respuesta de Fray Nelson Medina: “Respondiendo Jesús, les dijo: En verdad os digo que si tenéis fe y no dudáis, no sólo haréis lo de la higuera, sino que aun si decís a este monte: “Quítate y échate al mar”, así sucederá. Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.” (Mateo 21,21-22)
 Del texto resulta claro que lo contrario de la fe son las dudas. Lo que no es inmediatamente claro es cuáles son esas dudas y qué las produce. Existe la tentación de pensar que la eliminación de las dudas consiste simplemente en auto-sugestionarse, algo como lo que propone el llamado “pensamiento positivo.” Como si el solo hecho de repetirse uno muchas veces en la cabeza que algo va a salir bien fuera la fórmula para no dejarle espacio a la duda, y de ese modo lograr lo que no quiere… hasta trasladar montañas con la mente. Ese enfoque “mental” sobre la oración tiene mucho que ver con la concentración, la sugestión y el cerebro pero tiene poco o nada que ver con la Biblia. En la Sagrada Escritura, la duda está relacionada fundamentalmente con la división. El que está dividido interiormente esta condenado a fracasar, según lo recuerda expresamente un dicho de Jesucristo: “Todo reino dividido contra sí mismo quedará asolado, y toda ciudad o familia dividida contra sí misma no se mantendrá en pie” (Mateo 12,25). Cuando Pedro da unos pocos pasos sobre el agua, se da cuenta del oleaje y de la fuerza del viento, y entonces queda dividido, como si se dijera: “Dios es poderoso pero este viento también es poderoso, y entonces, ¿qué será de mí?” La división hace que dude, y la duda destruye su fe y hace que se hunda. Cristo se apareció, ya resucitado, a sus discípulos. Nos enseña San Lucas 24, 37-39: “Ellos, aterrorizados y asustados, pensaron que veían un espíritu. Y El les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies, que soy yo mismo; palpadme y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.” Nuevamente estamos ante un caso de división interior: se puede afirmar que es Jesús pero también se puede afirmar que es un espíritu. Y la división hace que surjan dudas en el corazón. Si la duda viene de la división, la superación de la duda viene de un corazón consolidado, o mejor: unido. “Que vuestro corazón sea todo para el Señor, nuestro Dios, como lo es hoy, para seguir sus leyes y guardar sus mandamientos,” exhorta 1 Reyes 8,61. El corazón encuentra su unidad cuando se reúne y se da por completo a Dios, según el antiguo mandamiento: “Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza” (Deuteronomio 6,4-5). Llegamos así a la conclusión: el corazón que tiene perfecta fe es el que no tiene dudas; el corazón libre de dudas es el corazón que no está dividido; el corazón sin divisiones es el que vive el primer mandamiento, es decir, el corazón que ama con plenitud de donación a Dios. O sea que el corazón que mueve montañas es el corazón que está adherido totalmente a Dios, rendido a Él, y por consiguiente, fundido en su voluntad. Así lo presenta también el apóstol Juan: “Y esta es la confianza que tenemos delante de El, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, Él nos oye” (1 Juan 5,14). ¿Se pueden mover montañas? Sí, por supuesto. Aquel que está unido al querer de Dios, y que siguiendo ese querer encuentre una montaña que obstruye su camino, sin desprenderse de Dios, a quien ama con todo su ser, ore, y por supuesto que esa, y todas las montañas, darán paso a su oración, sencillamente porque todo obedece a Dios. Fuente: Fray Nelson Medina | FrayNelson.com
http://www.pildorasdefe.net/post/oracion/IHS.php?id2=oracion-mover-montanas-fe-voluntad-Dios

lunes, 16 de marzo de 2015

Que quieres Señor de mi?

que quieres de mi“Ahora sé que no hay más Dios que el de Israel”. Esta frase con la que el general asirio confiesa su fe después de haber sido curado, es la frase con la que todos nosotros podríamos también resumir nuestra existencia. Ésta tendría que ser la experiencia a la que todos llegásemos en el camino de nuestra vida. Un Dios que a veces llega a nuestra vida de formas y por caminos desconcertantes, un Dios que a veces llega a nuestra vida a través de situaciones que, según nuestros criterios humanos, no serían los normales, no serían los lógicos, no serían los racionales; un Dios que aparece en nuestra vida para santificarnos y para llenarnos de su luz y de su verdad, aunque nosotros no entendamos cómo. Porque esto es lo que hace Dios nuestro Señor con todas las vidas humanas: las lleva por sus caminos, aunque ellas no sepan cómo. Los caminos de Dios no son nuestros caminos. A veces no son ni siquiera los caminos de las personas que han sido elegidas. A veces para las mismas personas elegidas, los caminos de Dios son sumamente obscuros, son sumamente extraños, no son siempre comprensibles. Esto es muy importante para nosotros, porque a veces podríamos pensar que las personas que han sido elegidas por Dios para hacer una grandísima obra en su vida, tienen realizados y escritos todos los puntos y comas de los planes de Dios; y no es así. También las personas elegidas por Dios para realizar una gran obra en su Iglesia tienen que ir, constantemente, aprendiendo a leer lo que Dios nuestro Señor les va diciendo. En la primera lectura se nos habla de este general asirio que quiere ser curado, y para él, el ser curado tiene que ser una especie de gran majestad, de gran poderío, y por eso se va con el rey. Cuando se da cuenta de que el camino de Dios es distinto, no lo hace por su propio juicio, sino que es uno de sus esclavos quien le va a decir: “Padre mío, si el profeta te hubiera mandado una cosa muy difícil, ciertamente la habrías hecho. ¡Cuánto más, si sólo te dijo que te bañaras y quedarías sano!”. La pregunta fundamental es si nosotros estamos aprendiendo a leer los caminos de Dios sobre nuestra vida. Si nosotros estamos aprendiendo a entender esas páginas que a veces son borrosas, a veces son extrañas. Si nosotros estamos aprendiendo a conocer a Dios nuestro Señor o siempre queremos que todos los planes estén escritos, que todos los planes estén hechos. Vivir junto a Dios es vivir en zozobra, es vivir en interrogantes. Vivir junto a Dios es vivir en continua pregunta. La pregunta es: ¿Qué quieres Señor? Si así es nuestro Señor, ¿por qué entonces, tiene que extrañarnos que la vida de aquellos sobre los que Dios tiene unos planes tan concretos, tan claros, sea difícil? Si para ellos es costoso leer, ¿no lo va a ser para nosotros? ¿Podemos nosotros pensar que no nos va a costar leer los planes de Dios, que no nos va a costar ir entendiendo exactamente qué es lo que Dios me quiere decir? Constantemente, para todos nosotros, la vida se abre como una especie de obscuridad en la que tenemos que ir realizando y caminando. “No hay más Dios que el de Israel”. ¿Sabemos nosotros que Él es el único Dios y que por lo tanto, Él es el único que nos va llevando a lo largo de nuestra existencia por sus caminos, que no son los nuestros? Estos caminos a veces coinciden, a veces pueden llegarse a entender, pero no siempre es así. Cada uno de nosotros, en su vocación cristiana, tiene un camino distinto. Si pensamos cómo hemos llegado cada uno de nosotros al conocimiento de Cristo, nos daremos cuenta que cada uno tuvo una historia totalmente diferente; cada uno tuvo una historia muy particular. Y aun después de nuestro encuentro con Cristo, incluso después de que hemos llegado a conocerlo, la historia sigue una aventura. Y si nuestra historia no es una aventura, quiere decir que hemos hecho lo que estaba a punto de hacer el general asirio: marcharse. Marcharnos porque no entendimos los planes de Dios y preferimos manejarnos a nuestro antojo, manejarnos según nuestra comodidad. Nos marchamos pensando que a este Señor no hay quien lo entienda y perdemos la oportunidad de experimentar y saber que el único Dios, es el Dios de Israel. Jesús, en el Evangelio, viene a recalcarnos precisamente que es Dios quien elige, quien se fija, quien llama y que es Él quien sabe porqué permite los caminos por los cuales nuestra vida se va desarrollando. Es Dios quien lo hace, no nosotros. El ejemplo de las muchas viudas que había en Israel y Dios se fijó en una y el ejemplo de los muchos leprosos que había en Israel y Dios escogió precisamente a uno que ni era de Israel, nos deja muy claro que es Cristo el que manda. Nosotros tenemos que atrevernos a ponernos ante Dios con una sola condición: la condición de estar totalmente abiertos a su voluntad. De nada nos serviría conocer grandes hombres, de nada nos serviría conocer grandes personajes si no aprendemos la lección fundamental que estos grandes hombres vienen a dejarnos: la lección de estar siempre dispuestos a leer la letra de Dios, de estar siempre dispuestos a entender el camino por el cual Dios nos va llevando. Recordemos que Él sabe cuál es. Los que vivían en el mismo pueblo de Jesús rechazan el modo de ser de Cristo y lo que hacen es alejarse de su vida. Solamente se puede tener a Cristo cerca cuando se tiene el alma abierta. Cada vez que nuestra alma se cierra a la generosidad, a la entrega, a la fidelidad, a la disponibilidad, en ese mismo momento, nuestra alma está alejando a Cristo de nosotros. ¡Qué serio es que pudiéramos ser nosotros los responsables de que Cristo no estuviese verdaderamente en nuestra vida! ¡Qué serio es que pudiéramos ser nosotros los causantes de que nuestra vida estuviese vacía de Cristo! Hay que ser muy exigentes con uno mismo. Hay que tener una gran disciplina interior, que a veces nos puede faltar. La disciplina que nos hace, en todo momento, seguir el camino concreto con el cual Dios nuestro Señor va marcando nuestra vida. ¿Estamos dispuestos a entenderlo? Solamente vamos a estar dispuestos a entenderlo si hay en nuestra vida la característica que hay en todos los hombres que quieren verdaderamente encontrarse con Dios: estar sediento de Dios, que da la vida. Estar sedientos de Él es el único modo que va a haber para que nuestra alma encuentre siempre, y en todo momento -a través de las circunstancias, de las personas, de los ambientes, de las dudas, de las caídas, de nuestras debilidades— a Dios; si realmente somos, tal y como lo dice el salmo: “Como un venado que busca el agua de los ríos, así cansada, mi alma te busca a ti, Dios mío”. El alma que tiene sed de Dios pasará por lo que sea: estará en obscuridades, tendrá dificultades, caídas, miserias, pero encontrará a Dios y Dios no se apartará de él. Podrá encontrarse con el Señor, no importa por qué caminos, pues esos son los caminos del Señor y Él sabe por dónde nos lleva. Lo único que importa es tener sed de Dios. Una sed que es lo que nos autentifica como personas de cara a nuestros hermanos los hombres, de cara a nuestra familia, de cara a nuestro ambiente, de cara a nosotros mismos. No es cuestión de entender las cosas. No es cuestión de saber que mi vida tiene que estar realizada, manejada y ordenada de determinada manera, sino que es cuestión de tener sed de Dios. El alma que tiene sed de Dios va a permitir que sea Dios quien le realice la vida. Y el alma que va a realizarse apartada de Dios, significa que no tiene, verdaderamente, sed de Dios. Podrá ser muchas cosas —podrá ser un magnífico organizador en la Iglesia, podrá ser un excelente conferencista, podrá ser un hombre de un gran consejo espiritual—, pero si no tiene sed de Dios, no estará realizando la obra de Dios. Ahora veámonos a nosotros mismos en nuestra organización, en nuestro trabajo, en nuestro esfuerzo, en nuestra vocación cristiana y rasquemos un poco, a ver si en nuestro corazón hay verdaderamente sed de Dios. Si la hay, podemos estar tranquilos de que estamos en el camino en el que hay que estar. Podemos estar tranquilos de que estamos en la ruta en la cual hay que ir. Podemos estar tranquilos porque tenemos en el corazón lo que hay que tener. No tendremos que tener miedo porque esa sed de Dios irá haciendo que la luz y la verdad de Dios se conviertan en nuestra guía hasta el Monte del Señor. Es un camino que requiere estar dispuestos, en todo momento, a querer entender lo que Dios nos pide. Estar dispuestos, en todo momento, a no apartar jamás de nuestro corazón a Jesucristo y mantener siempre viva en nuestro corazón la fe del Dios que da la vida.
 Por: P. Cipriano Sánchez L
 http://fe-esperanza-amor.com/que-quieres-senor-de-mi/

"SOMOS SU SUEÑO DE AMOR"

Dios está enamorado de nosotros y nosotros somos su sueño de amor, este ningún teólogo lo puede explicar, sino que podemos sólo llorar de alegría: esto, en síntesis, cuanto dijo el Papa Francisco en la homilía de la mañana en Santa Marta. Partiendo de la primera lectura del profeta Isaías, donde el Señor dice que creará “nuevos cielos y nueva tierra”, el Papa Francesco reafirma que la segunda creación de Dios es aún más “maravillosa” que la primera, porque “cuando el Señor ‘rehace’ el mundo arruinado por el pecado”, lo ‘rehace’ en Jesucristo. En esto renovar todo, Dios manifiesta su inmensa alegría. “Encontramos que el Señor tiene mucho entusiasmo: habla de alegría y dice una palabra: ‘Gozaré de mi pueblo’. El Señor piensa en lo que hará, piensa que Él, Él mismo estará en la alegría con su pueblo. Y como si fuese un sueño del Señor: el Señor sueña. Tienes sus sueños, sus sueños sobre nosotros”. “‘Ah, qué bello será cuando nos encontremos todos juntos, cuando nos encontremos allí o cuando esa persona, esa otra… esa otra caminará conmigo … ¡Yo gozaré en ese momento!’. Para poner un ejemplo que nos pueda ayudar, como si una chica con su novio o el chico con la novia (pensase): ‘Cuando estaremos juntos, cuando nos casemos …’. Es el ‘sueño’ de Dios”. “Dios – prosiguió el Papa – piensa en cada uno de nosotros” y “piensa bien, nos quiere, ‘sueña’ con nosotros. Sueña en la alegría que gozará con nosotros. Por esto el Señor quiere ‘re-crearnos’, hacer nuevo nuestro corazón, ‘re-crear’ nuestro corazón para hacer triunfar la alegría”. “¿Lo han pensado? ‘¡El Señor sueña conmigo! ¡Piensa en mi! ¡Yo estoy en la mente, en el corazón del Señor! ¡El Señor es capaz de cambiarme la vida!’. Y hace muchos planes: ‘Fabricaremos casas, plantaremos viñas, comeremos juntos’ … todas estas ilusiones que hace sólo un enamorado … Y aquí el Señor se muestra enamorado de su pueblo: ‘Yo no te elegí por ser el más fuerte, el más grande, el más poderoso. Te elegí porque eres el más pequeño de todos. También puedes decir: el más miserable de todos. Pero te elegí así’. Y esto es el amor”. Dios “está enamorado de nosotros” – repitió el Papa, comentando también el pasaje del evangelio sobre la curación del hijo del funcionario real. “Creo que no hay ningún teólogo que pueda explicar esto: no se puede explicar. Sólo se puede pensar en él, sentirlo y llorar. De alegría. El Señor nos puede cambiar. ‘¿Y qué tengo que hacer?’. Creer. Creer que el Señor puede cambiarme, que Él es poderoso: como hizo con ese hombre que tenía el hijo enfermo, en el Evangelio. ‘Señor, baja antes de que mi niño muera’. ‘Ve, tu hijo vive!’”. “Ese hombre creyó en la palabra que Jesús le dijo y se puso en camino. Creyó. Creyó que Jesús tenía el poder de cambiar a su niño, la salud de se niño. Y ha vencido. La fe es hacer espacio en este amor de Dios, es dar espacio al poder de Dios, pero no al poder de uno que es muy poderoso, sino al poder de uno que me amo, que está enamorado de mi y que quiere la alegría conmigo. Esto es la fe. Esto es creer: es dar espacio al Señor para que venga y me cambie”.
 Fuente: Aleteia.

http://oleadajoven.org.ar/index.php/Articulos/10496/somos-su-sue-o-de-amor

La muerte explicada por una niña con cáncer terminal

enfermedad infancia "Cuando yo muera, creo que mi madre sentirá nostalgia. Pero yo no tengo miedo a morir. ¡Yo no nací para esta vida!" Como médico oncólogo, ya endurecido con largos 29 años de actuación profesional, puedo afirmar que he crecido y he cambiado con los dramas vividos por mis pacientes. No conocemos nuestra verdadera dimensión hasta que, golpeados por la adversidad, descubrimos que somos capaces de ir mucho más allá. Me acuerdo con emoción del Hospital del Cáncer de Pernambuco, donde di mis primeros pasos como profesional... Empecé a frecuentar la enfermería infantil y me apasioné por la oncopediatría. Viví los dramas de mis pacientes, niños víctimas inocentes del cáncer. Con el nacimiento de mi primera hija, comencé a asustarme al ver el sufrimiento de los niños. ¡Hasta el día en que un ángel pasó a por mí! Mi ángel vino en forma de una niña de 11 años de edad, ya probada por dos largos años de tratamientos diversos, manipulaciones, inyecciones y todas las incomodidades que provocan los programas químicos y las radioterapias. Pero nunca vi a este pequeño ángel flaquear. La vi llorar muchas veces; también vi miedo en sus pequeños ojos; al fin y al cabo, ¡esto es humano! Un día llegué al hospital muy temprano y encontré a mi pequeña ángel sola en la habitación. Pregunté por su madre. La respuesta que recibí, aún hoy, no consigo contarla sin experimentar una profunda emoción. — Tío, me dijo ella — a veces mi madre sale del cuarto para llorar a escondidas en el pasillo... Cuando yo muera, creo que ella va a sentir mucha nostalgia. Pero, yo no tengo miedo a morir, tío. ¡Yo no nací para esta vida! Le pregunté: — ¿Y qué es la muerte para ti, querida mía? - Escucha, tío, cuando la gente es pequeña, a veces, nos vamos dormir a la cama de nuestro padre, y al día siguiente nos despertamos en nuestra propia cama, ¿a que sí? (Recordé a mis hijas, en la época en que eran niñas de 6 y 2 años, con ellas yo hacía exactamente igual). Esto mismo es. - Un día yo me dormiré y mi Padre vendrá a buscarme. Me despertaré en la casa de Él, ¡en mi verdadera vida! Me quedé estupefacto, no sabía qué decir. Me impactó la madurez con que el sufrimiento había acelerado la visión y la espiritualidad de aquella niña. - Y mi madre me recordará con nostalgia – añadió ella. Emocionado, conteniendo una lágrima y un sollozo, le pregunté: - ¿Y qué significa la nostalgia para ti, querida mía? - ¡La nostalgia es el amor que permanece! Hoy, a los 53 años de edad, desafío a quien quiera a dar una definición mejor, más directa y simple de la palabra nostalgia: ¡es el amor que permanece! Mi angelito ya se fue hace muchos años. Pero me dejó una gran lección que ayudó a mejorar mi vida, a intentar ser más humano y cariñoso con mis pacientes, a revisar mis valores. Cuando la noche llega, si el cielo está limpio y veo una estrella, para mí es “mi ángel ", que brilla y resplandece en el cielo. Imagino que ella es una estrella fulgurante en su nueva y eterna casa. Gracias angelito, por la vida bonita que tuve, por las lecciones que me enseñaste, por la ayuda que me diste. ¡Qué bueno que existe la nostalgia! El amor que queda es eterno.
 Por el Dr. Rogério Brandão, oncólogo brasileño Artículo publicado en el blog Pensador, y traducido por Aleteia 
http://www.aleteia.org/es/salud/articulo/la-muerte-explicada-por-una-nina-con-cancer-terminal-5872101302992896

La pornografía Daña a la persona en todos sus ámbitos

internetQuiero contarte mi dolorosa historia con la pornografía Daña a la persona en todos sus ámbitos: espiritual, mental e incluso físico. Aún no recuerdo como tuve mi primer encuentro con la pornografía. Lo que sí recuerdo es que fue a una corta edad. Para entonces yo tenía 11 años. Aún no había tenido mi primer novio y era bastante inocente, pero sentí que esa inocencia se perdía cuanto más me enganchaba con la pornografía. El acto en sí mismo me desagradaba, incluso una vez descubrí a mi papá viendo porno y me pareció bastante repulsivo, pero aun así no podía dejar de verla. En esa época estudiaba en un colegio católico, por lo que tenía la oportunidad de confesarme seguido, pero tras cada confesión volvía a caer en lo mismo. Me resigné a que ya era parte de mi vida hasta que una vez, no sé por qué motivo, decidí confesarme con un padre que estaba de visita en el colegio. Más allá de una confesión, fue una charla en la que pude liberarme de todo lo que sentía por dentro. Después de eso, duré más de un año sin ver pornografía, el tiempo más largo hasta hoy. Hace dos años, cursando grado décimo, una compañera me recomendó un libro. Adivinarán cuál: 50 sombras de Grey. Solo bastó con leerlo para que mi adicción regresara, pero acompañada ésta vez de la masturbación. Si lidiar solo con la pornografía fue bastante complicado, no se imaginan el daño que le hizo a mi vida tener que lidiar además con la masturbación. En esa misma época estaba saliendo con un hombre 7 años mayor que yo. No puedo negar que la relación fue bastante bonita al inicio, pero con el tiempo él fue perdiendo interés en mí y yo empecé a recurrir a lo más bajo para ganar su atención. Cada vez que él deseaba verme desnuda solo bastaba con encender la cámara y complacerlo. Nunca le envíe una foto porque tenía miedo de lo que pudiera hacer con ella, pero de igual forma me convertí —me da vergüenza decirlo, pero es la verdad— en su actriz porno gratuita y privada. No pasó mucho para que avanzáramos más y terminé perdiendo mi virginidad el año pasado, un suceso que me causó mucho dolor y del cual aún no me recupero. Después de que mi novio me dejó descubrí el blog de La Opción V. Desde entonces comencé mi lucha contra la pornografía y, aunque no ha sido perfecta pues en muchas ocasiones he caído, cada vez que me levanto lo hago con más fuerza y con más ganas de seguir adelante. El darle un giro completo a tu vida es como un nuevo nacimiento. Pensemos que somos como bebés. Un niño no nace y en seguida empieza a correr, no. Primero gatea, luego se arriesga a ponerse de pie y se cae. No importa: lo intenta nuevamente, con la ayuda y el aliento de su madre, de su padre. Los golpes no lo detienen, vuelve a intentarlo hasta que logra sostenerse de pie, de allí va dando un paso, luego otro, hasta que ya se le hace más y más fácil, se fortalecen sus pasos. Así es con nosotros, cuando queremos “aprender a caminar” en la castidad, en el dominio propio, cuando queremos dejar la pornografía, la masturbación o una vida sexual que ya hemos iniciado, cuando queremos caminar hacia un amor verdadero. Sinceramente, esto no es nada fácil, pero lo que vale es lo que cuesta. Lo importante, si caes a pesar de tus esfuerzos, es levantarte nuevamente, como el bebe cuando aprende a caminar, paso a paso, día a día, con paciencia y perseverancia. ¿Al niño nunca se le ocurre pensar que es imposible caminar porque se cae una, dos, diez o cien veces, verdad? Si así fuese, ¡cuántos adultos veríamos gateando! Pero no, un niño ve a quienes han aprendido a caminar y entiende que si ellos pueden, pues él también. Por ello, luego de cada tropiezo y caída, vuelve a intentarlo. Así, con el tiempo, aprende a caminar. Del mismo modo, con nuestra terca persistencia, poniéndonos de pie nuevamente luego de cada caída para volver a intentarlo, también nosotros podremos vivir una vida nueva. Desde mi propia experiencia les puedo decir que la pornografía daña a la persona en todos sus ámbitos: espiritual, mental e incluso físico. Tras largos periodos de masturbación diaria empecé a bajar drásticamente de peso. Eso también afectó mi autoestima, pues ni siquiera me agradaba mirarme al espejo. Hoy en día me ejercito a diario para recuperar ese peso perdido, y así como busco sanar el daño físico, también busco sanar las heridas espirituales y mentales que todo ello me causó. Aquí es donde la oración y la confesión se vuelven tan esenciales. Créanme cuando les digo que no hay mejor médico que Dios ni mejor medicina que una buena confesión: te limpia el alma y el corazón. Yo sé que sí se puede dejar atrás la pornografía. Ya lo hice una vez, hasta que cometí el error de leer aquella novela pornográfica. En ésta ocasión estoy más que decidida. Para las mujeres a veces nos puede resultar más difícil buscar ayuda, por la vergüenza que nos produce. Yo nunca me atreví a decirle algo a mis padres o a mi familia, pero encontré ese apoyo que me faltaba aquí, en el blog de La Opción V. Si estás pasando por lo mismo que yo, ¡toma valor y sigue adelante! Si para Dios no hay nada imposible, para nosotras tampoco. Ocupa su tiempo en cosas productivas: practica algún deporte o aprende algo que deseabas hacer hace mucho. Si hoy he tomado el valor de compartirles mi dolorosa experiencia es porque quiero decirles a los jóvenes que nunca han visto pornografía que NO lo hagan, pues una vez que te enganchas es complicado salir de allí. Muchas veces basta que lo veas una sola vez, sea por curiosidad o cualquier otra razón, para que luego venga una segunda y tercera, y se te haga “costumbre”, o más bien, se te vuelva literalmente una adicción, una dura esclavitud de la que no podrás liberarte sin mucho compromiso, sacrificio y Fe. I. J., 18 años.
 Artículo originalmente publicado por La Opción V
 http://www.aleteia.org/es/sociedad/contenido-agregado/quiero-contarte-mi-dolorosa-historia-con-la-pornografia-5872297395093504?page=2

¿Sabes como trabaja el padre de la mentira?

(Filipinas, Enero de 2015) En su homilía, el Papa Francisco afirmó que los filipinos están llamados a ser grandes misioneros de la fe en Asia. Y tras referirse a la imagen del Santo Niño Jesús que acompañó desde el principio la difusión del Evangelio en este país, recordó la identidad de hijos de Dios de los cristianos, hermosa expresión que se refleja, por ejemplo, en la imagen de los mismos filipinos que se prodigaron para socorrer a sus hermanos afectados por el tifón Yolanda. El Papa Francisco también destacó que Dios nos ha elegido para ser testigos de su verdad y su justicia en este mundo, para lo cual creó el mundo como un hermoso jardín y nos pidió que cuidáramos de él. Pero, con el pecado, el hombre desfiguró esa belleza natural; destruyó también la unidad y la belleza de nuestra familia humana, dando lugar a estructuras sociales que perpetúan la pobreza, la falta de educación y la corrupción”. El diablo es el padre de la mentira El Papa Francisco también afirmó que cuando vemos los problemas, las dificultades y las injusticias que nos rodean, sentimos la tentación de resignarnos. Pero recordó que la Biblia nos dice que la gran amenaza contra el plan de Dios es, y siempre ha sido, la mentira. “El diablo es el padre de la mentira”. El diablo que suele esconder sus engaños bajo la apariencia de la sofisticación, de la fascinación por ser “moderno”, “como todo el mundo”. Con todo esto, el diablo nos distrae con el señuelo de placeres efímeros y de pasatiempos superficiales, mientras malgastamos los dones que Dios nos ha dado jugando con artilugios triviales y encerrándonos en nosotros mismos. De ahí la importancia del mensaje del Santo Niño, que nos habla al corazón y nos recuerda nuestra identidad más profunda, a saber, que estamos llamados a ser la familia de Dios Al final de su visita a Filipinas, el Papa Francisco encomendó al pueblo de Filipinas a Jesús, que vino a nosotros niño; pidiéndole que conceda a todo el amado pueblo de este país que trabaje unido, protegiéndose unos a otros, comenzando por sus familias y comunidades, para construir un mundo de justicia, integridad y paz Para concluir, el Papa Francisco animó a la unidad de Filipinas y a protegerse los unos a otros: “Que el Santo Niño siga bendiciendo a Filipinas y sostenga a los cristianos de esta gran nación en su vocación a ser testigos y misioneros de la alegría del Evangelio, en Asia y en el mundo entero." "Por favor, recen por mí. Que Dios los bendiga”, finalizó. - Papa Francisco, Santa Misa en el Rizal Park de Manila, 18 de enero 2015 --- PildorasdeFe.net/RV http://www.pildorasdefe.net/post/noticias/IHS.php?id2=Sabes-como-trabaja-el-padre-de-la-mentira-Papa-Francisco-te-advierte

¿Está prohibido recibir la comunión en la mano?

La Iglesia permite la comunión en la mano y en la boca. Lo realmente útil es mostrar de palabra y de obra el infinito valor de la Eucaristía. Pregunta: ¿Qué dice la Iglesia sobre recibir la Santa Comunión en la mano? Sé que hay dos corrientes dentro de nuestra Iglesia,que muchos lo aprueban, y otros no. Pero he escuchado ya varias veces que la Virgen en algunas de sus apariciones ha dicho a sus videntes que recibir a Jesus en la mano ofende mucho a su Hijo JESUS y que solamente los sacerdotes pueden tocar con las manos al Santísimo Sacramento. * * * Responde Fray Nelson Medina Yo no prefiero que se reciba la comunión en la mano pero tampoco puedo decir lo que no es cierto, es decir, que está prohibido, porque no lo está. Ni tampoco puedo enseñar lo que tampoco es cierto: que implica profanación. Lo que yo prefiero es que se comulgue en la boca, y de rodillas, pero no soy autoridad para imponerlo, ni tampoco estoy seguro de que esas cosas funcionen mejor impuestas. Si se piensa bien, la razón para comulgar de rodillas y en la boca es por la manifestación exterior de una actitud interior, que finalmente es la más importante. Porque en lo que atañe a nuestro cuerpo, no sólo nuestras manos sino también nuestra boca, nuestra lengua, y todo nuestro ser son indignos de Cristo, el Santo de Dios. ¿O es que son indignas las manos y son en cambio dignos los dientes o la lengua? Nadie recibe la comunión por ser digno con dignidad de igualdad. La dignidad que nos permite comulgar es el acto consecuente de rechazar el pecado y el acto resuelto de arrojarnos en la infinita misericordia de Jesús. El rechazo consecuente del pecado implica lo que nos enseña la Iglesia sobre estar en estado de gracia, lo cual implica una buena confesión si la conciencia nos indica que estamos en pecado mortal. La confianza en la misericordia implica apoyarnos en la grandeza de su amor que suple una multitud de nuestras deficiencias e ignorancias. Debe aclararse que ni Benedicto XVI en su pontificado, ni el Cardenal Cañizares, han dicho que haya que recibir la Comunión en la boca y de rodillas. Ellos han mostrado de obra y de palabra muy claramente su preferencia y por qué es mejor hacerlo así, dando razones que muchos, y entre ellos yo mismo, tenemos como válidas en la mente y el corazón. Una buena síntesis puede leerse (en inglés) aquí. Pero pido que no pretendamos volver todo obligación porque no es esa la ley de la Iglesia. Más que causar confusión equiparando sacrilegios y blasfemias con el acto de recibir la sagrada comunión en la mano, lo verdaderamente útil es mostrar de palabra y de obra el infinito valor del sacramento eucarístico, de modo que sea en primer lugar nuestro corazón el que esté postrado y rendido ante la majestad de Jesús en la Divina Eucaristía. Por otra parte, yo no creo que deba decirse que hay "dos" posiciones sobre este tema. Somos una Iglesia, que tiene como cabeza visible al Papa, en cuyo gobierno es ayudado por la Curia Vaticana. Lo prohibido por el Papa hemos de considerarlo prohibido y lo autorizado por el Papa, autorizado. En este caso, hay autorización expresa y escrita de dar la comunión en la mano, como consta en el documento que sigue, de la Congregación para el Culto Divino: Carta "En respuesta a la petición", para aquellos presidentes de las Conferencias de Obispos que solicitaron permiso para entregar la comunión en la mano 29 de mayo de 1969: AAS 61 (1969) 546-547; Not 5 (1969) 351-353. En respuesta a la solicitud realizada por su conferencia de obispos, en referencia al permiso solicitado de dar la comunión poniéndola en la mano de los feligreses, yo deseo comunicarle lo siguiente : El Papa Pablo VI llama la atención, al propósito establecido en la "Instruction Memoriale Domini" del día 29 de mayo de 1969, de mantener la práctica tradicional en uso. Al mismo tiempo, ha tomado en consideración, las razones dadas para apoyar su solicitud y el resultado de la votación obtenida en esta materia. El Papa otorga, que en todo el territorio, correspondiente a su Conferencia, cada obispo pueda de acuerdo a su juicio prudente y a su conciencia, autorizar en su diócesis, la iniciación del nuevo rito para dar la comunión. La condición es, que se evite completamente, cualquier causa que pueda escandalizar a los fieles, y cualquier peligro que pueda generar, irreverencia hacia la Eucaristía. Las siguientes normas deben ser por lo tanto respetadas. 1. La nueva forma de entregar la comunión, no debe ser impuesta de manera que sea excluída la práctica tradicional. Es una materia muy seria, y por lo tanto, en los lugares donde se permita esta nueva práctica, todos los fieles deben tener la opción de recibir la comunión en la lengua, aunque otras personas la estén recibiendo en la mano. Las dos maneras de recibir la comunión, pueden sin duda alguna, llevarse a cabo, en el mismo acto litúrgico. Hay un doble propósito en esto : que nadie encuentre en este nuevo rito, algo que altere su devoción personal a la Eucaristía, y que este Sacramento, que es fuente y causa de unidad, no se transforme en ocasión de discordia entre los fieles. 2. El rito de recibir la comunión en la mano, no debe ponerse en práctica de una manera discriminada. Dado que la cuestión involucra actitudes humanas, este modo de comunión está ligado, a la percepción y la preparación del que la recibe. Es recomendable por lo tanto, que el nuevo rito se introduzca gradualmente, y que se haga al principio, en grupos pequeños y bien preparados, así como en un ambiente favorable. Sobre todo, deberá ser precedido por una catequesis efectiva, para que las personas entiendan el sentido de recibir la comunión en la mano, y que lo practiquen con la reverencia debida al Sacramento. Esta catequesis, debe lograr, excluir cualquier indicación, de que haya en la mente de la Iglesia, una disminución en la fé de la presencia Eucarística y excluir también cualquier posibilidad de peligro o amenaza de peligro de que se profane la Eucaristía. 3. La opción ofrecida a los fieles, de recibir el pan Eucarístico en la mano, para llevarselo después a la boca, no debe dar ocasión para creer, que es pan ordinario u otro artículo religioso más. Al contrario esta opción debe incrementar en ellos y hacerlos conscientes de la dignidad de los miembros del cuerpo místico de Cristo, al cual han sido incorporados por el bautismo y por la gracia de la Eucaristía. Debe también aumentar su fé en la sublime realidad del cuerpo y la sangre de Cristo, la cual tocan con sus manos. Su actitud de reverencia debe estar conforme a lo que están haciendo. 4. Al respecto de la manera de implementar el nuevo rito: Un posible modelo, es el usado tradicionalmente, el cual expresa las funciones ministeriales y es que el sacerdote o diácono pone la hostia en las manos de los fieles. Alternativamente, es permisible adoptar un procedimiento más sencillo, permitiendo a los comulgantes tomar la hostia del ciborio o la patena. La hostia debe ser consumida antes de regresar a sus asientos; el ministro usará el formulario de costumbre diciendo " Cuerpo de Cristo ", a lo cual replicará el comulgante con la palabra " Amén ". (Nota: La Iglesia prohibió después que los comulgantes tomaran la hostia del ciborio o patena). 5. Cualquiera que sea el procedimiento adoptado, se debe poner especial cuidado, en no permitir que partículas del pan Eucarístico, caigan al suelo o sean desparramadas. Los comulgantes deben tener las manos limpias y su comportamiento debe ser conforme a las costumbres. 6. En el caso de comunión en las dos especies, por la vía de la intinción, nunca se permite poner en las manos del fiel la hostia que ha sido sumergida en la sangre de nuestro Señor. 7. Los obispos que autoricen la introducción de esta nueva forma de recibir la comunión, deberán enviar, después de 6 meses, un reporte a esta Congregación, informando sobre los resultados de esta concesión. Fuente: Fray Nelson Medina | FrayNelson.com http://www.pildorasdefe.net/post/conocetufe/IHS.php?id2=comulgar-mano-prohibido-inapropiado-rodillas-boca

viernes, 13 de marzo de 2015

Cuando “no sientas nada”

Papa Francisco frente a la Cruz, en liturgia de Viernes Santo de 2013. Foto: Lauren Cater / ACI PrensaEl consejo del Papa Francisco: Cuando “no sientas nada”, no seas pesimista y abrázate a Cristo. BUENOS AIRES, 10 Mar. 15 / 03:14 pm (ACI/EWTN Noticias).- El Papa Francisco dio un consejo a quienes atraviesan momentos difíciles en la vida y quieren ser constantes en la fe. Recordó que la fe no es un sentimiento y la Palabra de Dios la alimenta. En la entrevista que concedió al periódico parroquial La Cárcova News de Buenos Aires, el Papa recordó que en la vida siempre “hay altos y bajos. En algunos momentos somos conscientes de la presencia de Dios, otras veces nos olvidamos de eso. La Biblia dice: la vida del hombre, de la persona sobre la tierra es una milicia. Es decir que tenés que estar en paz y luchando. Preparado para no desfallecer, no bajar la guardia, y por otro lado gozando de todas las cosas hermosas que te da Dios en la vida. Es decir, hay que estar alerta. No ser derrotista, no ser pesimista”. “¿Cómo ser constante en la fe? Si no te negás a sentirla, la vas a sentir muy cerca, la vas a encontrar en tu corazón. Otro día puede ser que no sientas nada. Y sin embargo la fe está, ¿no?”, explicó. El Papa recordó que “es necesario acostumbrarse a que la fe no es un sentimiento. A veces el Señor nos da la gracia de sentirla, pero la fe es algo más. La fe es mi relación con Jesucristo, yo creo que Él me salvó. Ése es el punto justo de la fe. Andá buscando vos los momentos de tu vida en los que te encontrabas mal, donde andabas perdido, donde no la pegabas, y observa cómo Cristo te salvó”. “Abrázate a eso, esa es la raíz de tu fe. Cuando te olvidás, cuando no sentís nada, abrázate a eso, porque ésa es la base de tu fe. Y siempre con el Evangelio en la mano. Llévate un Evangelio chiquito en el bolsillo. Tenlo en tu casa”. “Esta es la Palabra de Dios. Ahí se alimenta la fe. Después de todo la fe es un regalo, no es una actitud psicológica. Y si te hacen un regalo tenés que recibirlo ¿no? Recibí, entonces, el regalo del Evangelio y léelo. Léelo y escuchá la Palabra de Dios”, concluyó. La entrevista completa la puede encontrar en este enlace: https://www.aciprensa.com/noticias/en-nueva-entrevista-papa-francisco-habla-sobre-isis-y-bromea-sobre-ser-cobarde-para-el-dolor-56489/ 
https://www.aciprensa.com/noticias/el-consejo-del-papa-francisco-cuando-no-sientas-nada-no-seas-pesimista-y-abrazate-a-cristo-33244/

Qué es el infierno, la moral y qué hacer ante las injusticias

El Papa Francisco en su visita a una parroquia de Roma ayer. Foto L'Osservatore RomanoPapa Francisco explica. VATICANO, 09 Mar. 15 / 10:31 am (ACI/EWTN Noticias).- En la tarde del domingo, el Papa Francisco continuó con la tradición de visitar las parroquias de la periferia de Roma acudiendo en esta ocasión a la de Santa María del Redentore di Tor Bella Monaca. Allí se reunió con distintos grupos de fieles. Primero visitó a los enfermos, a quienes llevó una palabra de esperanza. “Les doy las gracias por vuestra sonrisa”, les dijo Francisco. “El Señor los quiere mucho, está cerca suyo”, añadió. Les recordó que “el Señor nunca nos abandona, ni siquiera en los momentos feos”, y pidió tener confianza en Él también en esos momentos en los que “llega un poco de nostalgia, un poco de tristeza, las lágrimas nos caen, el llanto… pero hagamos así con la mano y digamos: ‘Señor, sé que Tú estás aquí’”. “Él vivió un momento feo en la cruz –¿lo recuerdan?- Él ha sido el primero en abrirnos camino a todos nosotros. Y por eso sabe qué es el dolor, la tristeza, estar solos y tantas otras cosas…”. Además, “con el Señor está nuestra madre; las madres nunca dejan solos a los hijos, y la Virgen es nuestra madre”. El infierno A continuación se encontró con los niños y los jóvenes que le hicieron algunas preguntas. Una de ellas fue por qué si Dios es bueno existe el infierno y cómo es el Paraíso. El Papa respondió que “Dios perdona todo, pero saben que había un ángel muy orgulloso, muy orgulloso, que era muy inteligente, y tenía envidia de Dios, ¿entienden? Quería ser Dios. Y Dios quiso perdonarlo, pero él decía: ‘Yo no tengo necesidad de perdón, ¡me basto a mí mismo!’”. Por tanto, “al infierno no te mandan: si vas es porque lo eliges tú. El infierno es querer alejarse de Dios porque no quiero el amor de Dios. El diablo es el infierno porque él lo ha querido: nunca más tener relación Dios. Pero si tú eres un pecador, si fueras un pecador tremendo, con todos los pecados del mundo, todos y después te condenaran a la pena de muerte, y cuando estás allí, blasfemas, insultas, muchas cosas… Y en el momento de ir allí, a la pena de muerte, cuando estás a punto de morir, miras al Cielo y dices: ‘¡Señor! ¿Dónde vas, al cielo o al infierno?”. A su pregunta, el Santo Padre respondió: “al cielo, porque había otro que era un ladrón, pero un ladrón de aquellos… y fue crucificado al lado de Jesús. Y uno de estos dos ladrones insultaba a Jesús. Este no creía a Jesús; soportaba los dolores hasta la muerte. Pero en un momento, algo se movió en su interior y dijo: ‘Señor, ¡ten piedad de mí!’. ¿Y qué dijo Jesús? ‘Hoy estarás conmigo en el Paraíso’”. Así que “va al infierno solamente aquél que dice a Dios: ‘No te necesito, me arreglo yo sólo’, como ha hecho el diablo que es el único del que estamos seguros que está en el infierno”. Moral cristiana La siguiente cuestión que respondió fue cómo vivir de manera adecuada la moral cristiana, dado que en los tiempos actuales es muy complicado. A esto, Francisco dijo que “vivir moralmente es una gracia, es una respuesta al amor que Él te da primero. Si tú no eres consciente de que Él te ama, no puedes hacer nada. La manera moral de vivir es una respuesta a ese encuentro con Jesús. Si tú nunca hubieras encontrado a Jesús, nunca, nunca podrías vivir una vida cristiana. Es Jesús el que te ayuda a avanzar, y si caes Él te alza y te hace seguir adelante”. También advirtió de que “si tú piensas y nosotros pensamos que la vida moral es sólo ‘hacer esto’, ‘no hacer esto’, ‘hacer esto’, no hacer esto’… esto no es cristiano. Es una filosofía moral, pero no es cristiano. Cristiano es el amor de Jesús que nos ama primero”. El Pontífice comentó que “cuando todos tenemos tentaciones de envidia, celos, muchas tentaciones, en el momento de la tentación, debemos mirar a Jesús y decir: ‘Señor, mírame, no me dejes solo’. Si después caes, levántate”. Esto es “la moral cristiana, alzarse rápido y seguir adelante”. Por último a la pregunta de una niña sobre qué sintió al ser elegido Papa, Francisco respondió entre risas: “no sé… me han cambiado de diócesis, yo era feliz en una diócesis y ahora soy feliz en otra. Me han cambiado”. Las injusticias Antes de presidir la Misa con la que terminó la visita, el Papa se reunió con el Consejo Pastoral de la parroquia. Les habló de las injusticias y de cómo todo cristiano ayuda al prójimo. “Si tu hijo tiene hambre y la sociedad no te ayuda a trabajar, no te ayuda a encontrar un trabajo, no te ayuda a salir de los vicios… debes dar de comer a los hijos… esto lo digo para hacer entender bien la situación de mucha gente que es buena, pero la vida le empuja contra el muro”. “Ustedes trabajan para que estas situaciones no se repitan, para que estas situaciones no sean cotidianas: trabajan para continuar y avanzar con la gente y decirle: ‘no, ven aquí, ¿qué necesitas? Yo te ayudaré’. Y muchas veces la gente, cuando se siente acompañada, querida, no cae en esa red de malvados que explotan a la gente pobre”. Sobre esta realidad apuntó también que “los mafiosos explotan a la gente pobre para hacerle hacer el trabajo sucio y después, si la policía encuentra, encuentra a esa pobre gente pero no a los mafiosos que se encuentran todos seguros y pagan también la seguridad”. Sobre cómo ayudar a la gente, Francisco aconsejó aproximarse con “cercanía”, con aquella caricia que Jesús nos ha enseñado. Para salvarnos Dios se ha hecho cercano a nosotros, se ha hecho uno de nosotros: ¡Y ha sufrido por nosotros!”. Sobre las muchas injusticias que existen, el Santo Padre señaló que “si hay tanta injusticia, haciendo manifestaciones políticas contra la injusticia, gritando, y después yendo a comer una buena pizza con una cerveza no sirve. Sirve la cercanía, las caricias, el amor, compartir la vida”. Una historia de Buenos Aires El Papa contó que este mismo día había recibió un email de un amigo judío de Buenos Aires. “Me contaba una historia: los judíos tienen historias antiguas de rabinos ancianos que son como catequesis, que los viejos rabinos hacían para que la gente aprendiese cómo se debe actuar-, sobre un hombre rico y muy inteligente. En su inteligencia leía la Biblia y decía: ‘El Profeta Elías debe regresar, debe venir…’ y no entendía por qué no venía. Fue a su rabino y éste –viejo y sabio- le dijo: ‘Ve a otro país y encontrarás una casa que es así, así y así. Toma todo, todas las cosas para hacer la fiesta, –porque llegaba la fiesta de Año Nuevo- todas las cosas para comer, y llévalas allí como regalo y estate con ellos un día de fiesta. Y allí encontrarás a Elías’. “Este hombre rico llenó dos cestos, se fue e hizo la fiesta con ellos, pero miraba, miraba y no veía a Elías. Después regresó, tras un día, volvió donde el rabino y le dijo: ‘He hecho lo que me dijiste, pero no he visto a Elías. ¿Qué tengo que hacer? ¡Me has engañado!’. Él le dijo: ‘Vuelve pasado mañana, con las mismas cosas, pero no llames a la puerta: escucha desde la ventana de qué hablan’. Eran los últimos días de la fiesta. Este hombre se acercó a la ventana, escuchó y la familia hebrea pobre, pobre, pobre que no tenía nada que comer, hablaba a los hijos que decían: ‘Mamá, ¿Ahora como festejamos el último día de la fiesta si no tenemos qué comer?, ¿Cómo hacemos papá?’. Y la madre y el padre dijeron: ‘Tenemos confianza: así como Elías, el profeta, vino el primer día, volverá también hoy’. Y aquél hombre, que escuchaba desde la ventana, se dio cuenta de que el profeta Elías era él”. Francisco explicó que “también nosotros somos profetas, grandes profetas, pero anunciamos a Jesucristo con gestos, también con las palabras, pero primero con los gestos. Con la cercanía”. “Acaricien a la gente, a los enfermos, los que están solos, también a aquellos que merecen el apelativo de ‘miserables’: acarícienlos, como Dios nos ha acariciado a nosotros”.
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